En tiempos de cambio climático, la ganadería sostenible se consolida como alternativa imprescindible para garantizar productividad sin comprometer los recursos naturales. Bajo esta visión, Bolivia fue sede de la Gira Técnica de Ganadería Regenerativa y Manejo Integral de Predios Agropecuarios, realizada en Concepción, Santa Cruz.
El encuentro formó parte del Programa Paisaje Productivo Protegido (PPP Bolivia), una iniciativa internacional que inició en Argentina, se expandió a Paraguay y Chile, y que desde 2024 impulsa en Bolivia prácticas que conjugan eficiencia, sostenibilidad y conservación de bosques.
Un recorrido que combina teoría y práctica
La gira reunió a productores, técnicos y especialistas que conocieron innovaciones como caravanas con microchips para el monitoreo digital del ganado, manejo eficiente del agua con tecnologías limpias, producción de forraje de calidad y gestión predial con planificación territorial.
“Buscamos que los productores comprendan que la ganadería regenerativa no solo es posible, sino también rentable y sostenible. Aquí se combinan conocimientos teóricos y experiencias prácticas con resultados ambientales, sanitarios y económicos”, destacó Julio César Salinas, coordinador general de PPP Bolivia.
Experiencias que inspiran
Durante la gira se visitaron predios que aplican el modelo:
- Nueva Esperanza (Gonzalo Aguirre): sistema de carne sostenible que respeta el equilibrio socioambiental. “Hemos mejorado la calidad del ganado y beneficiamos a comunidades locales. La clave está en trabajar en armonía con la naturaleza”, señaló.
- Propiedad Canaán: modelo de ganadería regenerativa integrado con la producción de cacao, café, cúrcuma, almendra chiquitana y miel. Además, aplican un plan de manejo sostenible de copaibo para aprovechar su aceite en aplicaciones médicas y cosméticas, logrando un balance entre conservación y rentabilidad, según Jorge Escalante, técnico de la propiedad.
- Centro de Estudios del Bosque Seco Tropical Alta Vista (CEBSTAV) – FCBC: investiga la recuperación de suelos e integración agrícola con ganadería regenerativa. Se rehabilitaron 25 hectáreas de pasturas, incrementando en 50 % la producción de forraje de mayor valor nutricional. También desarrollan estudios sobre abejas nativas y escarabajos coprófagos, consolidando la biodiversidad como aliada.
Sinergias para transformar territorios
Artemio Zabala, coordinador del PPP en la Chiquitania, resaltó que el programa promueve planificación territorial, producción regenerativa y monitoreo de biodiversidad, articulando esfuerzos entre FCBC, PROMETA, comunidades y propietarios privados.
“Con giras técnicas y capacitaciones buscamos mostrar que la ganadería puede desarrollarse de manera amigable con el bosque”, puntualizó.
Por su parte, Grover Guzmán, coordinador del PPP en el Chaco, destacó el uso de sistemas fotovoltaicos para bombeo de agua que reemplazan al diésel, además de la incorporación de apicultura y aprovechamiento del algarrobo. “Esto genera un doble impacto: económico y ambiental, al tiempo que fomenta conciencia sobre el cuidado de los ecosistemas”, afirmó.
Biodiversidad y cultivo de servicios: una fórmula de futuro
Finalmente, Rodrigo Ayala, director ejecutivo de PROMETA, enfatizó que el PPP Bolivia abre oportunidades para acceder a mercados sostenibles.
“Para lograr resultados duraderos es necesario equilibrar productividad y conservación. Además, trabajamos en biodiversidad, créditos verdes y el sello PPP, que distinguirá a los productos generados bajo este esquema responsable”.
La experiencia en Concepción demostró que la innovación ganadera en Bolivia no es un proyecto aislado, sino parte de un movimiento regional que apuesta por una producción regenerativa, sostenible y rentable, capaz de responder a los desafíos ambientales y abrir nuevas oportunidades para productores y comunidades.
