Editorial

EL PROBLEMA DEL DÓLAR YA TENDRÍA QUE ESTAR SOLUCIONADO

Reconocemos y lo manifestamos en nuestros editoriales anteriores, que los problemas de un país que quedó arruinado económicamente no se los puede solucionar todos de una sola vez; se tiene que ir resolviendo por orden de prioridades dependiendo de la inmediatez que cada caso requiere, donde la recuperación de la confianza de la población, deberá ser uno de los principales objetivos para así prevenir el rebrote de protestas, algunos con motivos entendibles y otros simplemente utilizados para buscar ganancia en río revuelto. La mejor manera de resolver conflictos es previniéndolos y evitando que lleguen en cascada y para ello, se debe manejar oportuna y acertadamente las variables macroeconómicas.

La madre del cordero es la escasez de dólares, por lo tanto, resolver ese problema debe ser la prioridad de urgencia, lo cual no resulta difícil para un economista preparado. El mayor porcentaje de nuestra economía es informal (84%), lo cual indica que muchos de los dólares que circulan en los negocios, se mueve entre la banca legalmente constituida y el colchón bank, por consiguiente, para solucionar de manera inmediata su escasez, los especialistas del ministerio de Economía, tienen que ser mas creativos e ingeniosos para conseguir los aproximadamente dos mil cien millones de dólares que le debe el Banco Central de Bolivia (BCB) a la banca privada, cuyo movimiento motivará la liberación de los billetes verdes que están trancados en la banca informal.

Si bien el corralito de los dólares no lo ocasionó el actual gobierno puesto que fue una desgraciada herencia del régimen anterior, sin embargo es su deber solucionarlo (para eso estudiaron) y cuanto más antes lo hagan, mas pronto se logrará la estabilidad cambiaria, cuya incertidumbre frena a la iniciativa privada creando un círculo vicioso que presiona el valor del dólar hacia arriba al reducirse el movimiento económico. Su metodología de ir soltando los dólares a cuenta gotas (primero fue de mil dólares por persona, a partir del 15 de julio será hasta los tres mil dólares) no es suficiente para dinamizar una economía estancada. Nuestros economistas necesitan entender la economía informal para poder diseñar la estrategia adecuada.

Para ampliar el enfoque del presente editorial, recomendamos leer la columna “La economía que no se mira, los actores que no se escuchan”, escrito por Alfredo Mancilla y el artículo “El tipo de cambio referencial en Bolivia” por Marcelo Núñez; son dos economistas de reconocida trayectoria profesional e institucional, quienes mensualmente transmiten su valioso conocimiento a través de las páginas de Contacto Económico, orientando a nuestros lectores de manera clara y precisa. Pasando a otro tema, el presente mes se desarrollarán importantes eventos feriales como ser: Expoagro, Exponorte, Finergy entre otros, a quienes auguramos muchos éxitos, puesto que son estos acontecimientos los que dinamizan la economía regional y nacional.

El Director

Edición 293