Editorial
Saber de política es bueno para que no te mientan y manipulen, pero ese conocimiento se adquiere a través del estudio mucho mejor que cuando te la cuentan, que en cuyo caso, cada quien lleva agua para su molino de acuerdo a sus intereses; el estudio requiere de sacrificio, necesitas reducir tus horas de diversión y descanso, pero vale la pena. Obviamente que para el gobernante de un país, no es suficiente con solo saber de política para darle crecimiento económico a su población; necesita además de tener los conocimientos elementales de economía, saber rodearse de los profesionales idóneos para cada cargo y contar con el carácter y la capacidad suficiente para llegado el momento, desprenderse de aquellos que lejos de serle útil, son una limitante para una buena administración gubernamental.
Pongamos como ejemplo a Cuba y China que ambos se administran bajo el sistema comunista; el primero está hundido en la pobreza, en tanto que el otro se ha desarrollado incansablemente durante las últimas décadas, al punto de estar pisándole los talones a los EEUU de América en la carrera hacia el liderazgo económico. ¿Cuál es la diferencia?, el primero es pura ideología, manteniéndose en esa misma línea Venezuela y Nicaragua; en cambio la China con suficientes conocimientos de economía y geopolítica, aplica decisiones pragmáticas abriendo mercados externos en todo el mundo y celebrando acuerdos de integración tanto regionales como intercontinentales.
El crecimiento de un país, depende mucho del liderazgo de su gobernante; la China llegó a tener un gran líder que logró introducir reformas económicas pragmáticas que cambiaron el rumbo de su economía; nos referimos a Deng Xiaoping que durante su gobierno acuñó la frase, ”da igual que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones”, en alusión a que el sistema político puede ser cualquiera, lo importante es que desarrolle un modelo económico propio y adaptable a la realidad geopolítica del país, para que le brinde los resultados que proyecta. El actual presidente Xi Jinping, simplemente sigue la línea de su antecesor, fortaleciendo su modelo de economía abierta, también sin abandonar su ideología política. Los otros países mencionados, simplemente se han adormecido con el fanatismo ideológico, limitando así la posibilidad de encontrar alternativas de desarrollo acorde a su realidad.
En el otro extremo tenemos a los EEUU de América que sentó las bases de su crecimiento económico, gracias al aporte de cuatro grandes líderes que pasaron por su gobierno (Washington, Jefferson, Lincoln y Theodore Roosevelt), quienes sembraron la semilla del liberalismo como sustento de su modelo económico, que le permite mantenerse en el liderazgo durante ya varias décadas. ¿Quieres un ejemplo cercano?, tenemos a Perú cuando a inicios de la década de los noventa, el presidente de entonces Alberto Fujimori, sentó las bases de una nueva economía de corte liberal, con apertura de mercados externos y entablando acuerdos comerciales con diversos bloques de integración. A partir de allí, su economía se ha estado conduciendo con piloto automático, que no le ha afectado la turbulencia política por la que ha estado atravesando por más de una década. Y…, ¿hacia dónde se dirige el gobierno boliviano?, ¿está en la línea cubano venezolana o seguirá los lineamientos de la China?, tarea para la casa.
El Director