Los industriales sostiene que la determinación adoptada por el Gobierno pone en mayor riesgo el abastecimiento de aceite a la población.
Piden soluciones de fondo que pongan remedio a los problemas estructurales del actual modelo de cupos y control de subproductos de soya, que ya no responde a la difícil realidad actual de la economía del país.

La Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob) emitió un comunicado en el que se declara en emergencia y expresa la sorpresa de la industria oleaginosa exportadora ante la injustificada medida que tomó el Gobierno Nacional de suspender las exportaciones de aceite.
“Esta medida afecta a toda la cadena productiva oleaginosa, compromete la seguridad jurídica y pone en riesgo los mercados internacionales de soya y sus derivados, repercutiendo negativamente en la generación de divisas que el país hoy tanto necesita”, sostuvo el presidente de la Caniob, Jorge Amantegui, quien además señaló que con esta determinación se pone en mayor riesgo la disponibilidad de aceite para los consumidores bolivianos, ocasionando desabastecimiento, “que es el efecto contrario al que el Gobierno dice buscar con esta disposición”.
El presidente de CANIOB indicó que la suspensión de exportaciones “impacta en el financiamiento al agricultor, al comprometer los recursos para la compra de grano, pudiendo generar una menor producción de soya en enero y febrero. Esta merma tendría la consecuencia de una todavía mayor elevación de los precios de esta materia prima, cuyo valor actual es muy alto por la inflación y la crisis cambiaria, y originaría una notable disminución de los productos derivados”.
Cabe recordar que, en días pasados, el Gobierno mantuvo reuniones con representantes de la industria oleaginosa, además de verificaciones de datos e inspecciones en el terreno, luego de lo cual las autoridades gubernamentales manifestaron esta misma semana que existían 39 mil toneladas de aceite, las cuales eran suficientes para cubrir la demanda interna. Pese a ello, dos días después determinaron suspender las exportaciones de aceite, afectando al sector productivo sin prever los impactos negativos ya mencionados.
“Deseamos subrayar que la industria oleaginosa está entregando el aceite a los distribuidores para abastecer el mercado interno. Nosotros desconocemos si el mismo está llegando normalmente a los mercados. Es el Gobierno quien debe cuidar que ese aceite no salga de contrabando a otros países fronterizos y combatir la especulación”, enfatizó el presidente de la CANIOB.
Asimismo, indicó que es importante recordar que la industria oleaginosa “está haciendo un importante esfuerzo por entregar aceite a los distribuidores, puesto que recientemente el país sufrió un bloqueo de 24 días, y por 2 meses hubo desabastecimiento de diésel, lo cual afectó seriamente la logística de distribución”.
Jorge Amantegui señaló además que lo que se requiere son “soluciones de fondo que pongan remedio a los problemas estructurales del actual modelo de cupos y control de precios de subproductos de soya, vigente desde 2011, que ya no responde a la difícil realidad actual de la economía del país, comprometiendo la propia sostenibilidad de nuestras industrias y de toda la cadena productiva oleaginosa del país”.