¿Quiénes son los candidatos en las elecciones presidenciales en Bolivia 2025?

¿Quiénes son los candidatos en las elecciones presidenciales en Bolivia 2025?

Panorama general rumbo a las elecciones presidenciales en Bolivia 2025

Las elecciones presidenciales en Bolivia 2025 representan uno de los procesos democráticos más observados en varias partes del mundo ya que es uno de los más decisivos de los últimos años. La sociedad boliviana atraviesa un momento de alta expectativa política y económica, y la disputa por la presidencia refleja no solo la lucha entre ideologías, sino también el intento de renovación frente a estructuras tradicionales del poder.

A la fecha, ya se han confirmado 9 candidatos habilitados por el Tribunal Supremo de Elecciones, mientras que otros han quedado fuera por problemas legales o técnicos. El escenario se perfila muy complejo, competitivo y con muy alta participación ciudadana, especialmente tras la exclusión del expresidente Evo Morales, una figura históricamente central.

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Elecciones en bolivia 2025

¿Cuándo serán las elecciones presidenciales en Bolivia 2025?

El Tribunal Supremo de Elecciones ha definido de manera preliminar que las elecciones se realizarán el domingo 17 de agosto de 2025. En caso de que ningún candidato alcance más del 50% de los votos válidos o más del 40% con 10 puntos de diferencia sobre el segundo, se convocará una segunda vuelta para el 20 de octubre.

Este cronograma responde al nuevo marco normativo implementado por el TSE para poder mejorar la transparencia, luego de las controversias de 2019 y 2020. Además, se espera que este proceso incluya observación internacional y mayor uso de tecnología electoral, algo que ya se ha aplicado con éxito en países vecinos con apoyo de sistemas de seguridad electrónica.

¿Quiénes son los 9 candidatos habilitados hasta ahora?

A continuación, te presentamos un pequeño resumen de los postulantes oficialmente aceptados por el Tribunal Supremo de Elecciones hasta junio de 2025. Estos candidatos han cumplido con todos los requisitos establecidos por la normativa electoral y representan una amplia diversidad de visiones bastante políticas, económicas y sociales. Desde figuras muy tradicionales hasta nuevos rostros emergentes, todos ellos buscarán ganar la confianza del electorado en las elecciones presidenciales en Bolivia, marcando un momento decisivo para el futuro del país.

Eduardo del Castillo (Movimiento al Socialismo – MAS)

Actual ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo ha sido una figura clave dentro del gabinete de Luis Arce. Su candidatura representa una nueva generación dentro del MAS, distanciada del liderazgo de Evo Morales. Aunque cuenta con respaldo del “arcismo”, su nominación también ha profundizado la división interna del partido. Su campaña gira en torno a la continuidad del modelo económico estatal y la lucha contra el narcotráfico, uno de los temas más polémicos de su gestión ministerial.

Eduardo del Castillo

Eva Copa (Movimiento Renovador Nacional – MORENA)

Exalcaldesa de El Alto, Eva Copa ganó notoriedad tras romper con Evo Morales y vencer al MAS en uno de sus bastiones históricos. Su liderazgo es reconocido especialmente entre jóvenes y sectores populares urbanos. Su proyecto busca una “nueva izquierda” con énfasis en inclusión social, derechos de las mujeres y reactivación económica con participación comunitaria. Representa una opción progresista pero crítica con el oficialismo tradicional.

Eva copa

Samuel Doria Medina (Unidad Nacional)

Empresario del rubro cementero y exministro de Planeamiento, Samuel Doria Medina ha sido candidato en múltiples elecciones desde principios de los 2000. Su discurso está centrado en la estabilidad macroeconómica, la apertura al mercado internacional y la necesidad de atraer inversión privada. Su experiencia lo convierte en uno de los perfiles más técnicos del espectro opositor, apelando especialmente al votante de clase media urbana.

Samuel Dorian

Jorge “Tuto” Quiroga (Libre Bolivia)

Expresidente interino entre 2001 y 2002, Tuto Quiroga representa la derecha tradicional. Su campaña promueve un Estado más pequeño, libre comercio, lucha frontal contra el narcotráfico y acercamiento con organismos multilaterales. Aunque no ha obtenido resultados favorables en las últimas elecciones, conserva una base electoral en el eje central del país. Busca recuperar la institucionalidad y la confianza en la democracia representativa.

Jorge tuto quiroga

Manfred Reyes Villa (Alianza Departamental)

Gobernador de Cochabamba y excapitán del Ejército, Manfred Reyes Villa es un político con amplia trayectoria. Su enfoque gira en torno a la seguridad ciudadana, el orden institucional y una administración pública más eficiente. Ya compitió por la presidencia en 2002 y 2009. Hoy apela al electorado regional y conservador, con un discurso fuerte en valores tradicionales y anticorrupción.

Rodrigo Paz Pereira (Libre 21)

Hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, Rodrigo Paz es senador y exalcalde de Tarija. Representa un proyecto político moderado, con propuestas basadas en la descentralización, innovación tecnológica, y eficiencia en la gestión pública. Se presenta como una opción moderna, orientada al desarrollo sostenible, y dirigida al electorado joven e indeciso.

Johnny Fernández (Santa Cruz Para Todos)

Alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Johnny Fernández lidera una candidatura con fuerte raíz regionalista. Su propuesta gira en torno a la autonomía departamental, el fortalecimiento del gobierno local y la inversión en infraestructura. Conocido por su estilo directo y populista, busca consolidar su base en el oriente boliviano y ampliar su alcance nacional con una visión federalista.

Jaime Dunn

Economista y consultor, Jaime Dunn se presenta como un candidato independiente con una visión liberal del Estado. Su plan de gobierno incluye la simplificación del sistema tributario, incentivos al emprendimiento privado, reducción del gasto público y apertura comercial. Aunque no pertenece a ningún partido tradicional, su candidatura ha llamado la atención en círculos empresariales y académicos.

Jaime Dunn

Paulo Folster

Empresario cruceño y nuevo en el escenario político, Paulo Folster apuesta por una campaña sin estructuras partidarias. Se presenta como outsider con énfasis en seguridad ciudadana, simplificación burocrática y lucha contra la impunidad. Ha propuesto una reforma integral del sistema judicial y la implementación de tecnología de punta para mejorar la gestión del Estado, alineándose con tendencias como la seguridad electrónica aplicadas al ámbito público.

Paulo Folster

¿Qué pasó con Evo Morales y Andrónico Rodríguez?

Evo Morales quedó inhabilitado por el Tribunal Supremo de Elecciones, debido a que su agrupación política «Evo Pueblo» no cumplió con los requisitos de legalidad. Además, el expresidente intentó registrarse a través del Pan-Bol, otro partido sin autorización para las presidenciales.

Por otro lado, Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y figura cercana a Morales, inscribió su candidatura a través del Movimiento Tercer Sistema. Sin embargo, su postulación está bajo análisis legal, y aún no ha sido aprobada por el TSE. De ser aceptado, podría competir como una tercera vía dentro del electorado masista.

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Marcha para que evo morales participe en las elecciones

El rol del Tribunal Supremo de Elecciones

El tribunal supremo de elecciones es la institución encargada de velar por la legalidad, imparcialidad y transparencia del proceso. Para las elecciones presidenciales en Bolivia 2025, ha establecido medidas claves como:

  • Validación de partidos y agrupaciones habilitadas
  • Fiscalización del financiamiento de campañas
  • Control del padrón electoral y uso de tecnología
  • Supervisión de medios y tiempos de propaganda
  • Recepción y análisis de impugnaciones

El TSE ha declarado que este proceso será observado por organismos internacionales, y se aplicarán estándares similares a los adoptados en experiencias regionales exitosas, incluyendo procesos tecnológicos inspirados en soluciones industriales en Perú, especialmente en automatización de conteo y verificación digital.

Factores que marcarán la campaña electoral

Además de la lucha política, la campaña de cara a las elecciones presidenciales en Bolivia 2025 estará marcada por factores sociales, digitales y económicos. Algunos de los aspectos más relevantes serán:

  • Comunicación digital estratégica
    En la campaña rumbo a las elecciones presidenciales en Bolivia 2025, el uso de redes sociales, plataformas digitales y segmentación de audiencias será clave para captar votantes indecisos. Por eso, varios equipos políticos están adoptando estrategias similares a las utilizadas por una agencia de marketing inmobiliario, que combina análisis territorial, perfilamiento sociodemográfico y comunicación persuasiva para conectar con públicos específicos. Estas técnicas, aplicadas ahora al terreno político, permiten personalizar los mensajes de campaña según el tipo de electorado y su ubicación, algo esencial en un país tan diverso como Bolivia.
  • Polarización política y fragmentación del MAS
    La interna del MAS es uno de los temas más relevantes de cara a las elecciones presidenciales en Bolivia 2025. Tras la inhabilitación de Evo Morales por el Tribunal Supremo de Elecciones, el partido quedó dividido entre el ala que apoya al actual presidente Luis Arce y aquella que sigue respaldando al exmandatario.
    Esta fractura ha derivado en candidaturas paralelas, como la de Eduardo del Castillo, respaldado por el “arcismo”, y la postulación no oficializada de Andrónico Rodríguez, cercano al “evismo”. La falta de unidad ha debilitado al oficialismo y podría fragmentar el voto, afectando sus posibilidades en regiones clave.
  • Voto urbano e independiente
    El votante urbano ha ganado peso electoral en las últimas dos décadas, especialmente en ciudades como La Paz, El Alto, Santa Cruz y Cochabamba. Este segmento, compuesto en gran parte por jóvenes, profesionales y sectores medios emergentes, suele mostrar mayor interés en propuestas económicas, sociales y de innovación, dejando de lado las lealtades partidarias tradicionales.
    A diferencia del electorado rural, el votante urbano prioriza temas como generación de empleo, acceso a tecnología, seguridad ciudadana, educación de calidad y mejora de servicios públicos. Por ello, los candidatos que logren conectar con estas demandas específicas —a través de mensajes claros, soluciones realistas y visión a largo plazo— tendrán una ventaja competitiva en las elecciones presidenciales en Bolivia 2025.


La primera etapa del proceso electoral boliviano ya revela un escenario intenso, fragmentado y con figuras muy diversas. La oficialización de nueve candidatos habilitados marca el inicio de una contienda donde el rol del Tribunal Supremo de Elecciones será decisivo para garantizar credibilidad, participación y transparencia.

Cambios en el comportamiento del votante boliviano

A diferencia de procesos anteriores, los votantes en las elecciones presidenciales en Bolivia 2025 muestran una mayor sensibilidad frente a temas concretos como la generación de empleo, la seguridad ciudadana, la estabilidad económica y la lucha contra la corrupción. Esto ha obligado a los candidatos a construir planes de gobierno más específicos, con propuestas realistas y medibles.

El electorado urbano, cada vez más conectado y exigente, será decisivo. Las ciudades de Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y El Alto concentran gran parte del padrón electoral. En estos centros urbanos, temas como el transporte público, la calidad de la educación, el acceso a la salud y las oportunidades de vivienda adquieren una importancia capital.

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Cambio en el comportamiento del votante boliviano

¿Qué rol jugará el Tribunal Supremo de Elecciones?

El Tribunal Supremo de Elecciones no solo tendrá la tarea de organizar el proceso electoral, sino también de garantizar su transparencia y legitimidad. Tras las controversias ocurridas en procesos anteriores, los ciudadanos esperan una institución imparcial, con tecnología moderna, protocolos eficientes y apertura al monitoreo internacional.

Además, el tribunal supremo de elecciones deberá actuar con firmeza ante cualquier intento de manipulación informativa, compra de votos o mal uso de recursos estatales. Su credibilidad será una de las piezas fundamentales para que las elecciones presidenciales en Bolivia 2025 se desarrollen en un ambiente de paz y respeto democrático.

Tecnología y seguridad en el proceso electoral

La digitalización avanza en todo el mundo, y Bolivia no es la excepción. Sin embargo, este avance trae consigo nuevos retos, como la protección de datos personales, el control del discurso en redes sociales y el blindaje de los sistemas informáticos. En este contexto, la ciberseguridad será vital.

Adoptar medidas inspiradas en experiencias de seguridad electrónica en Perú, como el uso de sistemas encriptados, monitoreo en tiempo real y control de acceso a bases de datos, podría ayudar al Estado boliviano a fortalecer la infraestructura digital del proceso electoral.

Varios expertos ya han alertado sobre la necesidad de prevenir campañas de desinformación o hackeos que podrían distorsionar la voluntad popular. Esto convierte a la tecnología no solo en una herramienta, sino también en un campo de batalla donde se define parte de la contienda electoral.

¿Qué propuestas económicas están sobre la mesa?

En un país con altos niveles de informalidad y dependencia de recursos naturales, la economía será un tema central en las elecciones presidenciales en Bolivia 2025. Los candidatos han comenzado a presentar propuestas para reducir el déficit fiscal, diversificar la economía y fomentar la inversión privada.

Algunos proponen mayor intervención estatal, mientras que otros promueven incentivos para la empresa privada y alianzas público-privadas. La realidad, sin embargo, exige una combinación equilibrada: eficiencia en el gasto público, modernización de la administración estatal y un entorno legal que facilite el emprendimiento.

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propuestas económicas

Diagnóstico actual

Bolivia enfrenta un contexto complejo:

  • La deuda externa ha crecido hasta alcanzar cerca del 40% del PIB.
  • Las reservas internacionales están en su nivel más bajo en dos décadas.
  • La inflación se ha mantenido controlada, pero con riesgo latente debido a subsidios insostenibles.
  • El dólar ha ganado terreno en el mercado informal, presionando al tipo de cambio oficial.
  • El gasto público se mantiene alto, con un déficit fiscal estructural que bordea el 8% anual.

Ante este panorama, los candidatos presidenciales han planteado distintos enfoques que reflejan sus posturas ideológicas y sus experiencias previas. A continuación, un resumen de sus principales propuestas:

1. Modelo de Estado fuerte con control económico

Propuesto por: Eduardo del Castillo (MAS) y sectores afines.
Del Castillo defiende la continuidad del modelo económico social comunitario productivo, basado en un rol activo del Estado, nacionalización de recursos estratégicos y subsidios focalizados. Promete nuevas inversiones en litio, gas y energías renovables, sin abandonar los bonos sociales.

También busca consolidar empresas estatales y generar empleo desde el aparato público, aunque sin precisar cómo financiará estos planes en el contexto actual de déficit.

2. Reformas estructurales y atracción de inversión privada

Propuestos por: Samuel Doria Medina, Jaime Dunn y Paulo Folster
Doria Medina y Dunn coinciden en la necesidad de reducir el gasto público improductivo, eliminar trabas burocráticas y facilitar la inversión nacional e internacional. Sus propuestas incluyen:

  • Flexibilización del mercado laboral
  • Estabilidad tributaria para atraer empresas
  • Incentivos para industrializar recursos naturales
  • Alianzas público-privadas para infraestructura y salud

Paulo Folster, por su parte, plantea una “reingeniería del Estado”, proponiendo una economía más abierta, con incentivos a la exportación, tecnología e innovación. En esta línea, es clave observar cómo países como Perú vienen implementando soluciones industriales para mejorar la eficiencia del aparato productivo.

3. Desarrollo regional y autonomía fiscal

Propuesto por: Johnny Fernández, Manfred Reyes Villa
Ambos candidatos impulsan una descentralización económica, con más recursos y competencias para los gobiernos departamentales. Sus propuestas se enfocan en:

  • Fortalecer economías regionales con cadenas productivas propias
  • Impulsar infraestructura vial, logística y agrícola
  • Establecer polos de desarrollo con financiamiento mixto

Buscan atraer inversión extranjera con una narrativa de eficiencia local, promoviendo estabilidad jurídica en sus regiones.

4. Economía joven, digital y ambientalmente responsable

Propuesto por: Rodrigo Paz Pereira y Eva Copa
Ambos candidatos, con perfiles más modernos, han puesto énfasis en sectores emergentes y soluciones inclusivas. Entre sus propuestas destacan:

  • Fomento al emprendedurismo juvenil
  • Incentivos fiscales para startups tecnológicas
  • Transición hacia una economía verde
  • Inclusión financiera digital para sectores excluidos

También plantean la creación de fondos de innovación, bancos de desarrollo con enfoque regional y una reforma universitaria que forme profesionales orientados al desarrollo productivo.

¿Qué tienen en común?

  • Pese a las diferencias, hay coincidencias en algunos puntos:
  • Necesidad de atraer inversión privada (nacional y extranjera)
  • Urgencia de reducir el déficit fiscal sin afectar los programas sociales
  • Propuestas para generar empleo formal y reducir la informalidad
  • Enfoque hacia la industrialización del litio y el gas como motores de reactivación

El posible escenario de una segunda vuelta

Con nueve candidatos en competencia electoral y un voto muy disperso, es bastante probable que estas elecciones presidenciales en Bolivia 2025 se definan en una segunda vuelta. Según la ley electoral, para poder ganar en primera ronda un candidato necesita un poco más del 50% de todos los votos válidos o al menos el 40% con una diferencia de 10 puntos respecto al segundo puesto.

Este escenario obliga a los aspirantes a construir alianzas estratégicas, negociar con otras fuerzas políticas y moderar sus discursos para captar al votante indeciso. También hace que cada voto sea más valioso, en especial en regiones clave como el eje troncal (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz), donde se concentra más del 70% del electorado nacional.

Desafíos del próximo gobierno

El nuevo presidente que surja de las elecciones presidenciales en Bolivia 2025 enfrentará una agenda bastante compleja: crecimiento económico, institucionalidad democrática, empleo juvenil, crisis medioambiental y relaciones exteriores. La ciudadanía ya no tolera promesas vacías, exige resultados.

Por ello, los planes de gobierno deben incorporar no solo objetivos, sino mecanismos para alcanzarlos. Se necesitará una administración moderna, con cuadros técnicos, transparencia, rendición de cuentas y una visión estratégica. No basta con ganar las elecciones; gobernar bien será el verdadero reto.

Conclusión

Las elecciones presidenciales en Bolivia 2025 representan mucho más que una simple competencia política. Son una oportunidad para poder redefinir el futuro de todo el país y poder superar las fracturas que han marcado toda la última década. El rol del Tribunal Supremo de Elecciones, la calidad de todas las propuestas, la participación ciudadana y el uso adecuado de la tecnología serán factores determinantes en este proceso.

En un contexto global cada vez más rápido y dinámico, Bolivia necesita líderes con mucha visión, capacidad de gestión y voluntad de diálogo. La historia reciente ha dejado claro que la democracia no puede darse por sentada; hay que construirla día a día, voto a voto.