Pacientes dializados: cómo cuidarse en tiempos de coronavirus

Los enfermos renales tienen un alto riesgo de complicación en caso de contraer COVID-19, por poseer una menor capacidad de respuesta inmunitaria. Sergio Márquez Gutiérrez, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Obrero brinda consejos útiles de prevención.

Al afrontar el diagnóstico de insuficiencia renal y la necesidad de diálisis, tanto el paciente como sus seres queridos, tienen grandes desafíos, cambios de vida y un sinfín de dudas, algo que se agudiza en un contexto sanitario tan complejo como el actual. Según una entrevista, gracias a Droguería Inti y su línea Hospitalaria B|Braun, el Dr. Sergio Márquez Gutiérrez, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Obrero, comenta que la calidad de vida de las personas dializadas puede mantenerse óptima, con la ayuda de la medicina moderna; sin embargo, la crisis sanitaria pone a este grupo de la población, en una situación de alto riesgo por ser inmunodeprimidos, es decir, por tener menor capacidad de producir las suficientes defensas para mitigar ciertas infecciones o enfermedades.

A ello se suma que, en el periodo de cuarentena, los pacientes que sufren de insuficiencia renal crónica, se vieron obligados a romper la cuarentena, en un promedio de tres veces por semana, para cumplir su tratamiento de diálisis. Según explica el especialista, dicho procedimiento elimina los productos de desecho y el exceso de líquido de la sangre que los riñones no pueden eliminar, es decir, este proceso cumple la función que normalmente hacen esos órganos cuando están sanos.

“Hay dos tipos de diálisis: la hemodiálisis y la diálisis peritoneal, la elección de una u otra modalidad puede depender de criterios estrictamente médicos, en algunos casos. En otros, el paciente tiene la oportunidad de elegir su tratamiento, uno que es de por vida, salvo que se recupere la función renal, aunque es una situación poco frecuente, o que se someta a un trasplante de riñón”, comenta Márquez.

El nefrólogo explica que, si bien la situación para estas personas de por sí es delicada, el coronavirus llegó a ponerlas en un escenario más complejo, ya que su cuadro puede pasar a ser severo o grave, incluso con riesgo de mortalidad. Por esta razón, el experto hacen algunas recomendaciones para garantizar una óptima calidad de vida:

  • No suspender el tratamiento de hemodiálisis o diálisis peritoneal.
  • Ante la aparición de algún síntoma de COVID-19 en el paciente, familiares cercanos o cuidadores, se debe comunicar de inmediato a su unidad de diálisis.
  • Permanecer en casa y no exponerse. Solo salir para la sesión de diálisis.
  • En lo posible, no utilizar transporte público y si lo hace, tomar todas las medidas de precaución necesarias.
  • No fumar, consumir alcohol, ni productos similares.
  • Adoptar y mantener una rutina de ejercicios, además de mantener una alimentación saludable.
  • No compartir vasos u otros utensilios con la familia o convivientes.
  • Respetar las recomendaciones básicas de higiene y distanciamiento físico, como el lavado de manos, higienización de áreas y superficies de la casa, y mantener una distancia de al menos dos metros con otras personas.

Los hábitos saludables de alimentación son muy importantes en este proceso. El Dr. Sergio Márquez destaca que “una dieta saludable es totalmente esencial, pero esto no significa que deba ser aburrida, hay muchos alimentos deliciosos que se pueden incluir en el menú. Una de las cosas más importantes será la restricción de líquidos, no solo para que se sientan bien, sino también para administrar el tratamiento de diálisis correctamente”.

Por otro lado, el ejercicio es la mejor medicina, enfatiza el nefrólogo. “El ejercicio regular no solo permite disfrutar más de la vida, sino también, mejora la presión arterial, el metabolismo y ayuda a mantener un peso ideal. Las actividades físicas deben convertirse en parte de su rutina diaria. Es importante, consultar al médico de cabecera antes de empezar una rutina nueva”, finaliza el experto.

Acerca de Inti

El año 1936 marca el inicio de la industria farmacéutica más importante de Bolivia, cuando el empresario alemán, Don Ernesto W. N. Schilling Huhn, funda en La Paz la “Droguería Hamburgo”, dedicada a la comercialización de medicamentos. Once años después, luego de un proceso de transformaciones al interior de la firma, se produce el cambio de razón social a Droguería INTI S.A.

En la década de los 50, gracias a su avance tecnológico y a la reconocida calidad de sus productos, INTI empieza a fabricar bajo licencia para empresas transnacionales de renombre.