Las inversiones en la red occidental de ferrocarriles rompen marcas históricas

Desde el cambio de socio controlador, hace cinco años, los ferrocarriles en el occidente del país han avanzado más que en las cuatro últimas décadas.

Durante el último quinquenio Ferroviaria Andina invirtió casi 41 millones de dólares en la red de trenes del occidente del país. El dinero se utilizó para el mantenimiento de vías, mejoramiento de estaciones, de tecnología; además que, después de 40 años, se compró locomotoras nuevas.

“A partir del año 2015, en el que Ferroviaria Andina se hace cargo de la administración de la Red Occidental, las inversiones no han parado de crecer hasta dar un salto enorme durante la gestión 2019 cuando más de 18 millones de dólares de capital se transformaron en modernidad y eficiencia en el transporte ferroviario de carga que recorre el altiplano boliviano”, explicó la gerente general de  Ferroviaria Andina, Cynthia Aramayo.

La ejecutiva explicó que en el quinquenio transcurrido desde el cambio de socio controlador de la empresa, se destinó más de diez millones de dólares en el mejoramiento y la extensión de las vías férreas, batiendo el récord de inversión de todas las gestiones previas.

Locomotoras

Tal vez una de las inversiones más importantes fue la compra de tres locomotoras nuevas de la marca suiza Stadler. 16 millones de dólares financiaron esta compra, la primera vez, después de 40 años que la Ferroviariaria Andina adquiere locomotoras nuevas que incrementaron dramáticamente la capacidad de transportar carga.

Las nuevas Locomotoras Ligeras Sudamericanas, SALi, por sus siglas en ingles, están en operación desde el año pasado y fueron fabricadas en Europa con especificaciones particulares para el mercado latinoamericano. “Su poder de tracción es muy superior a cualquiera de las locomotoras operativas de la compañía y su diseño les permite una operación eficiente hasta los cinco mil metros sobre el nivel del mar”, detalló Aramayo.

Pero más allá de la frialdad de las cifras, el dinero invertido, no solamente se transforma en modernidad para el transporte ferroviario, sino también en bienestar para los trabajadores de la empresa.

“Cuando llegamos, las casas de pernocte eran inhabitables: los funcionarios pasaban la noche en la región más fría de Bolivia durmiendo en el suelo, a veces con ventanas sin vidrios… Ahora estos espacios cuentan con calefacción, televisión satelital, cocinas, agua caliente y todas las comodidades”, explicó la gerente.

La inversión también ha afectado positivamente a la renovación tecnológica en equipos informáticos y de telecomunicaciones, mejoramiento de las maestranzas de mantenimiento a la maquinaria, así como mejoramiento de equipo rodante.