La regulación del Estado

Antonio Rocha Gallardo – Presidente de la Cámara Nacional de Despachantes de Aduana (CNDA)

A decir verdad, el problema oleaginoso es mucho más complejo de lo que parece, puesto que involucra un sector sumamente sensible, mientras que, por un lado, nuestras esperanzas de la reactivación económica están puestas en la agroexportación, sin embargo, con las medidas impuestas estamos limitando su accionar y lo que es peor, se está atentando contra su normal subsistencia.

Para ayudarnos a desenredar este complicado problema, acudimos al presidente de la Cámara Nacional de Despachantes de Aduana, Antonio Rocha Gallardo, meritorio profesional con una exitosa trayectoria institucional y muy conocedor de la temática, quien nos manifestó su decepción por la forma de cómo se está conduciendo el problema, debido a que quien está realmente llamado a regular, no da muestras de capacidad de encontrar soluciones justas y equitativas que beneficien a todos en justa medida. “No siempre es posible obtener todo lo que se quiere, la mayoría de las veces debes tranzar un acuerdo en el que todos ganen menos de lo esperado, pero donde ninguno pierda”, enfatizó.

TEMOR A LA INFLACIÓN

Rocha destacó que al gobierno solo le interesa controlar la inflación deflactando los precios de los alimentos que producimos, y de los que no producimos los importa a precios altos para subsidiarlos (maíz y trigo) localmente, así sean transgénicos, ya lo hizo antes y lo volverá a hacer.  Mientras la inflación sea baja, menor será la presión por la devaluación y se mantendrá el poder adquisitivo del salario, por lo que cualquier aumento de este hace crecer la demanda interna, uno de los pilares del modelo del MAS

BANDA DE PRECIOS, ESTRAGEGIA INCOMPLETA O MAL APLICADA

La banda de precios es un mecanismo regulador de precios de productos comodities usado en muchos países y con resultados buenos, al haber mayor transparencia en la formación de precios locales en función de los precios internacionales. El problema ahora, es que se pretende implementar para una situación particular y en un momento excepcional de precios altos, lo cual genera conflictos.

Rocha considera que el mecanismo en esencia, tiene la función de dar estabilidad y previsibilidad a los precios de los commodities en el mercado local, frente a las fluctuaciones erráticas de los precios en el mercado internacional. Por tanto, el mecanismo protege a los productores en precios bajos y a los consumidores en precios altos, al establecer un precio piso y un precio techo, por tanto, una franja donde se prevé debe moverse los precios y por fuera de esa franja se deben activar mecanismos reguladores que deben hacer parte de la política comercial.

BOLSA DE COMERCIO AGRÍCOLA

Los precios de las exportaciones se rigen por el precio en el mercado internacional, ajustado por los costos de logística y realización hasta los mercados de consumo. La franja de precios solo afecta a las importaciones y los precios del mercado local. Es por esto que el complemento de la franja de precios es una “Bolsa de Comercio Agrícola” donde oferentes y demandantes trancen operaciones de mercado interno y exportación, recomienda el directivo de la CNDA.

La bolsa establece los precios locales y de exportación de forma diaria en función de una oferta y demanda organizada de los operadores acreditados de la bolsa. En principio la bolsa será spot (sobre inventarios) y después se pueden tranzar contratos a futuro. La franja es un mecanismo que regula el precio solo para el mercado interno en función de los precios en el mercado internacional y establece una franja de previsibilidad del precio que pagará el consumidor local tanto por el producto importado como por el nacional.

LA SOLUCIÓN PASA POR LA LIBERACIÓN DE LAS EXPORTACIONES

La solución a los problemas del sector la deben encontrar entre sus propios actores, sugiere Rocha. Si el Gobierno liberara las exportaciones gran parte del problema estaría resuelto, pues el agricultor vendería el grano donde obtuviera un mayor precio y los industriales podrían vender los derivados al mejor precio en donde mejor les pareciera.

El mecanismo regulador de la franja de precios, a precios altos, liberaría la importación de grano, con lo cual el industrial puede abastecerse de los proveedores locales de grano o del mercado internacional.

Los consumidores locales de insumos como la torta de soya, podrían comprar localmente a los precios de la “bolsa de comercio agrícola”, al final el precio del kilo de pollo debe costar lo que valen las proteínas (soya) y las calorías (maíz), sino alguien lo tendría que subsidiar.

El sector productivo no puede subsidiar los alimentos, no es su rol y tampoco es sostenible, la seguridad alimentaria debe verse en el mediano y largo plazo; no en el cortoplacismo de los precios de hoy, que pueden variar de forma abrupta en pocas semanas. “La producción de alimentos y la seguridad de la alimentación de la población pasa por la biotecnología, la seguridad jurídica, la liberación y el fomento a la exportación, la transparencia en la formación de precios y las políticas de incentivo a la producción primaria”, puntualizó Rocha.