Por: Harold Dávila Ruíz.

En el devenir histórico, ubiquémonos en el año 1929, la gran depresión, la segunda crisis histórica del capitalismo, nace José Eduardo Mancilla Pereira, pensador y maestro, que hoy, con su partida, deja escuela en la economía, matemática y física, referenciando el paso fundamental, que hace al paso del vivir al existir, habiendo sido testigo de una serie de hechos históricos relevantes, que desde su niñez, marcaron su enfoque fenomenológico realista, justo y firme, con acompañamiento de actitudes que reflejaron y dejan un legado de pensamiento lógico – ordenado, sentimiento positivo y respetuoso de los principios de Natura, que promovieron su accionar positivo y empático.
El profesor normalista y universitario de la Universidad Mayor de San Simón, especializado en el mundo de las Estadísticas Económicas y Sociales (CIENES – OEA – Chile), formador de incontables generaciones, ha partido, dejando su legado de pensamiento en sus educandos y familia; pasando la “posta” a los cinco descendientes que formaron con su digna esposa la Sra. Hilda del Carmen Heredia Molina.
Niusha Mancilla Heredia, agradeció la enseñanza, guía y ejemplo que dejó el mentor en diversas situaciones de su vida, posibilitando los reconocidos logros internacionales de la gran atleta boliviana, hoy especializada en la competición para el alto rendimiento. De similar manera, ponderaron al padre y profesor ejemplar, los destacados académicos economistas: Alfredo Eduardo, Eduardo Enrique, Julia Claudina y Víctor Hugo Mancilla Heredia, con sus alocuciones de respeto, agradecimiento y admiración, con rememoración complementaria de su dilecta y extinta madre.
Desde la Dirección General de la Revista Contacto Económico, nuestro reconocimiento al profesor Mancilla por las enseñanzas transmitidas a múltiples generaciones, expresando nuestras condolencias a nuestro Director Regional Cochabamba, el Dr. Alfredo Mancilla Heredia y su distinguida esposa la Dra. Ivonne Gutiérrez de Mancilla, comunicadora y periodista de nuestra institución, haciendo extensivo nuestro sentimiento a la totalidad de la familia.
El buen ejemplo de los antecesores en una familia, es el reflejo de los logros y la calidad de hijos que dejan los padres, destacando que la aptitud se multiplica en el tiempo. Cuando las personas construyen familia, no escatiman esfuerzos por educar, capacitar y promover hijos útiles a la sociedad, que demuestren la aplicación de principios y el conocimiento, buscando el bienestar familiar y colectivo. Ese, es el gran legado del economista y profesor José Eduardo Mancilla Pereira, quien en una infinidad de oportunidades afirmó: El deber de los economistas, es gestionar pensamiento y metodología que confluya en la generación de un estado de bienestar, disminuyéndose las desigualdades, impactando en la mejora continua de la calidad y calidez de vida; por ello, la formación de un economista debe contar con instrumentos matemáticos, físicos y filosóficos, que le permitan interpretar de manera apropiada y racional, la realidad concreta, con respeto y humildad ante los designios de la Divinidad.