El sistema previsional y la reactivación en tiempos de pandemia

PhD. Alfredo E. Mancilla Heredia
Vicepresidente del Colegio Departamental de Economistas de Cochabamba.  Director Regional Contacto Económico. Profesor e Investigador universitário de pre y postgrado. Correo electrónico: alfredomansillaheredia@gmail.com

El dinero es “la sangre de la economía”, vincula las interacciones de los agentes económicos, incidiendo en la velocidad, magnitud  y dirección del ciclo económico expansivo y/o recesivo, demostrando la aceptación o negación de un modelo de salud, nutrición y educación para la producción que aproveche las ventajas diferenciales de pisos ecológicos y la diversidad cultural; asimismo, vinculando el cumplimiento de roles y el control retroalimentado de las políticas económicas en el contexto macro y microeconómico. En consecuencia, el dinero puede representar la generación de riqueza y bienestar y/o el fraude con ilusión monetaria y endeudamiento generacional.

Un sistema previsional destinado a garantizar la jubilación de los trabajadores de una sociedad, demuestra la eficiencia o fraude en el manejo de sus recursos por parte de los gestores en distintas combinaciones organizacionales. El concepto de ahorro normado, planificado y en acompañamiento de la institucionalidad, dinamiza la inversión,  expansión y bienestar de un país específico, permitiendo al jubilado y sus beneficiarios, disfrutar de la capitalización y el manejo idóneo de sus recursos.

Si el dinero dinamiza la inversión: ¿Dónde está la expansión de la economía y el multiplicador?; ¿Por qué en el devenir del tiempo se requieren más trabajadores activos para garantizar la sostenibilidad de las paupérrimas rentas de jubilación de los trabajadores pasivos y en contradicción al análisis de capitalización y productividad individual, además de otros aportes inherentes a la gestión de riesgos laborales?; ¿Dónde están los resultados en función de institucionalidad, viabilidad, gestión de riesgos y fiabilidad de ese ahorro, que en teoría, tendría que apoyar la expansión de la economía?

En los países que son miembros del Club de la Miseria, no resulta novedoso descubrir, que el ahorro previsional ha sido malgastado en franco aprovechamiento de la ignorancia poblacional y abuso en el ejercicio del poder por parte de sujetos que no aplicaron a cabalidad las leyes del descuento, capitalización, los cubos multidimensionales y el manejo de la teoría económica en complemento del cálculo de la esperanza de vida asociada a la mejora de la calidad.

Los negadores de la institucionalidad y el trabajo interdisciplinario evitaron sinergias que promuevan el desarrollo humano ambiental, y que en tiempos de peste o pandemia, demuestran la incipiente inversión destinada a la consolidación del Estado de Bienestar asociado a un modelo mixto de eficiencia con equidad.

Reactivar la economía, implica reponer por lo menos el circulante habitual que se tiene en condiciones de normalidad. La peste y la corrupción han ralentizado la interacción económica. Por ello, se deben generar un conjunto de medidas monetarias y fiscales que promuevan la circulación e interacción eficiente de la masa monetaria entre los agentes económicos, siendo vital en este cometido, la devolución porcentual de los aportes de las AFPs en el intervalo de 0,20 hasta 0,25.

En la economía boliviana según proyecciones del Banco Mundial el 2020, se tiene una merma de por lo menos 2400 millones de dólares en referencia al PIB del año antecesor. Asimismo, relevar los sobreprecios de los respiradores y otros actos dudosos, han hecho languidecer la economía, aspectos que nos permiten exigir al gobierno la devolución de los aportes de las AFPs, sin ningún tipo de restricción o fórmula apasionada. Por ejemplo, el endeudamiento a tasas altas con la banca y/o sector financiero, podría cancelarse con los porcentajes de devolución del ahorro previsional o en su defecto, la AFP compra la deuda y plantea al afiliado una tasa más baja, con la que se efectiviza la devolución de ese monto en un tiempo convenientemente estudiado, a fin de que no se descapitalice el aportante.

En el caso de los ahorros bajos, se tiene que devolver y reponer, no amenazar con quitar el componente del aporte solidario a la renta de jubilación. Los gobernantes, deben tener presente, que la explotación de los recursos naturales ha generado “bonanza” y generará en el porvenir la solución de muchos problemas económicos, en consecuencia, la disyuntiva entre salud y economía debe ser resuelta a través del subsidio futuro de esos montos, que deben dinamizar con expansión la economía y el multiplicador. En el largo plazo, deberá disminuir la desigualdad por incremento de la productividad y la mejora real del ingreso medio.

Finalmente, no se debe olvidar que la economía se mueve con dinero, los que han ahorrado más en el sistema previsional, con la medida de devolución de un porcentaje significativo, van a dinamizar de mejor manera la reactivación de la economía, y el gobierno, no tiene que buscar fórmulas, que en la realidad concreta, impidan la devolución del ahorro de los trabajadores, aplicando un esquema amedrentador, abusivo y discursivo, sin fundamento de la teoría económica y respeto a la pirámide normativa de Hans Kelsen. La contracción de la economía se la debemos a la ineficiencia de los políticos que no supieron hacer gestión y por ende, asignar recursos a proyectos previamente estudiados, gestionados en riesgos y con garantía de fiabilidad, recordando que la improvisación, corrupción y negación de la institucionalidad han promovido la indefinición de un modelo de salud, nutrición y educación para la producción, que disminuyan la desigualdad e inseguridad humana con acompañamiento del sufrimiento y la postergación generacional, elementos que justifican las interacciones en el circulo vicioso de la pobreza.