Editorial

PANORAMA ECONÓMICO 2023, PARA ALGUNOS TREMEBUNDO Y PARA OTROS DESAFIANTE Y LLENO DE OPORTUNIDADES

El gobierno ya presentó sus proyecciones económicas para el presente año, el cual vaticina será bastante favorable respaldado por diversos proyectos mineros, energéticos y productivos que ya empezarán a dar sus frutos, encontrándose entre ellos la planta refinadora de zinc en Oruro, la siderúrgica del Mutún, así como la explotación e industrialización del litio para el primer caso; en tanto que para cumplir con el desarrollo de energías alternativas, se está incentivando una mayor producción de bioetanol así como de biodiésel a través del cultivo de la palma aceitera y el incremento productivo de algunos granos. Y también ya se está promoviendo el desarrollo industrial en varias regiones incluyendo el departamento del Beni, un territorio tradicionalmente olvidado.

Las críticas no tardaron en llegar, algunas constructivas y otras demoledoras; son las reglas del juego que impera en todo sistema democrático, donde el ciudadano puede manifestar su conformidad o discordancia con la forma que se está conduciendo al país, cuyas recomendaciones según corresponda, facilitarán corregir los errores y efectuar las correcciones adecuada y oportunamente, con el objetivo de alcanzar el mayor bienestar común para la población. Algunas críticas ayudan, pero también están aquellas que golpean al propalar frases alarmantes y apocalípticas que lejos de orientar desconciertan y confunden.
Alguien mencionó recientemente que el 2023 será un año tremebundo, trepidante y preocupante para Bolivia; una afirmación que siembra temor e incertidumbre, que puede desencadenar un pesimismo global contagiante. Es bueno criticar, pero cuidando de hacerlo objetivamente y con sentido de responsabilidad, liberándolo de cualquier sesgo político. En esa perspectiva, como medio de comunicación especializado pro constructivo, nos corresponde elogiar la metodología que el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), vierte sus observaciones de manera optimista y con argumentos técnicos, los cuales, deben ser escuchados y atendidos oportunamente, puesto que su noble propósito es coadyuvar favorablemente al cumplimiento de las metas del gobierno.

Consideramos importante resumir algunas de las recomendaciones del presidente del IBCE, Ing. Demetrio Soruco Henicke: “si se hubiera aplicado la biotecnología durante el 2022, habríamos ganado mil millones de dólares más por concepto de exportaciones de los agronegocios”; para contrarrestar la inflación que se avecina a nivel mundial, se requiere entablar un diálogo abierto entre el gobierno con el empresariado para convertir dicha amenaza en mejores oportunidades para los bolivianos; en cuanto a la reducción de las RINs, sostiene que obedece a la dinámica de desarrollo del país por la necesidad de importación de bienes de capital y otros y, para lograr su fortalecimiento, “debemos eliminar el ITF para los depósitos en dólares y buscar mecanismos para la atracción de ahorros en dicha moneda”. Esperamos tener un año desafiante y no tremebundo, usted qué opina estimado lector.

El Director

 

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