Referentes de Iberoamérica aseguran que la mentalidad colaborativa es clave para gestionar la crisis sanitaria

Un conjunto de entrevistas anónimas en profundidad a directores de 26 empresas multinacionales, incluyendo varias compañías del IBEX 35, muestran que el buen gobierno es mucho más que establecer normas y mecanismos: es un desafío que pone a prueba la mentalidad de aquellos que toman decisiones de alto impacto para la sociedad, sean líderes políticos, empresariales o de la sociedad civil. En este sentido, la capacidad de establecer procesos colaborativos es un aspecto central.

Los resultados de la investigación llamada “La Gobernanza como reto colaborativo”,se discutieron en un evento virtual, organizado por Kreab junto a la Fundación Iberoamericana Empresarial (FIE) y la Casa de América. En este diálogo participó la Secretaria General Iberoamericana, Rebeca Grynspan, quien aseguró que la actual crisis sanitaria es “distinta de las anteriores y requiere “nuevos instrumentos, es por eso que necesitaremos una ayuda entre países, regional y más allá”.

También participaron el ex presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero; el exministro Josep Piqué, actual presidente de FIE y Trinidad Jiménez, exministra y vicepresidenta de FIE. También intervino el senior advisor de Kreab Chile, Eduardo Aninat, quien fue ministro de Hacienda de Chile y subdirector gerente del FMI.

Para Rodríguez Zapatero, “en una crisis gravísima, como esta, el sector público es fundamental. Pero sabemos también que para salir de ella hace falta el apoyo del privado”. Por otra parte, los participantes destacaron que el multilateralismo, que hoy vive una situación de crisis, es un camino fundamental para vencer la emergencia sanitaria. Para Josep Piqué, “ahora más que nunca apoyar el multilateralismo es fundamental, sobre todo en América Latina”. Según este experto en geopolítica que fue ministro de Asuntos Exteriores de España y presidente de varias empresas, “avanzar en los procesos de integración regionales ya no es una oportunidad, sino una obligación: América Latina, como Europa, es muy diversa y los países por separado no pueden acometer un problema que viene de fuera, que es global y que no conoce fronteras”.

La también exministra de Asuntos Exteriores de España, Trinidad Jiménez, recordó que “antes de esta pandemia ya había una crisis de confianza en los poderes públicos, y ahora es el momento de fortalecer la institucionalidad, no solo en torno a las reglas de convivencia, sino también en torno a la recuperación de la confianza en los poderes públicos”. Desde una mirada económica, Eduardo Aninat, exministro de Hacienda de Chile, aseguró que el mundo enfrenta “una crisis marcada por el temor y que llega en plena desafección por la globalización.” En general, se reconoce pesimista y considera que “la recuperación será lenta y compleja”.

Eugenio Martínez Bravo, presidente y CEO de Kreab Iberia, Latinoamérica y Marruecos, y Antonio Pérez-Hernández, director general de la Casa de América, abrieron la presentación del informe junto al director de la investigación, Andrés Shoai, Socio de Kreab Bolivia. Las aportaciones del evento y del propio estudio servirán de contribución a la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, cuya celebración está programada para noviembre en el país europeo de Andorra.

La investigación

La investigación, titulada “La Gobernanza como reto colaborativo”,fue implementada por un equipo de 10 entrevistadores de la consultora Kreab en nueve países de Iberoamérica. Se abarcaron dos niveles de análisis: el gobierno corporativo de las empresas y la Gobernanza en general. En ambos casos, se detectó la urgente necesidad de unificar estándares entre los países de Iberoamérica: “La gran heterogeneidad de normas, prácticas y regulaciones en Iberoamérica dificulta la respuesta a los desafíos de la actualidad. Lograr estándares comunes es una manera práctica de avanzar paso a paso hacia una mayor integración”, explicó Andrés Shoai.

Entre las conclusiones del estudio se destaca también la insuficiencia de las normas, estructuras y regulaciones si no están acompañadas por un desarrollo cultural en torno a principios éticos: “Ni los más sofisticados sistemas de gobierno corporativo garantizan un comportamiento ético”, dice Shoai. “La integridad es, ante todo, una cualidad moral de las personas y una fuerza que influye desde la cultura. Los preceptos éticos sirven de guía ante situaciones inesperadas como la pandemia y también como norte a largo plazo.”

Por otra parte, los ejecutivos entrevistados destacaron que los principios del buen gobierno deben entenderse de manera transversal para todas las organizaciones y también para las interacciones entre ellas, sean públicas, privadas o de la sociedad civil. Según se afirma en el informe, “los desafíos que enfrentan las sociedades actuales son tan complejos que ningún sector puede por sí solo responder a ellos con efectividad, por muchos recursos y capacidades que tenga. Por eso, además de gobernarse a sí mismas de manera responsable, las empresas necesitan estar integradas en entornos de gobernanza donde la colaboración entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil permita afrontar los grandes retos que tenemos por delante.”

Kreab Bolivia