Editorial

Renovemos la estrategia

En una conferencia magistral titulada “Política Económica, Inflación y Bolivianización”; desarrollada en el Centro de Convenciones de la UPSA por Marcelo Zabalaga presidente del Banco Central de Bolivia, destacó el impacto que han tenido las políticas económicas aplicadas por su institución en el buen desempeño de la economía boliviana. Al escuchar la disertación, uno queda convencido de que efectivamente las cosas se hicieron bien (al menos hasta ahora); el haber aumentado el encaje legal del dólar del 14% al 50.6% y luego a 66,5%, definitivamente contribuyó a incentivar el ahorro y el crédito en bolivianos, consiguiendo así la gran bolivianización de la economía, lo que a su vez ha facilitado controlar la inflación mediante un sistema cambiario estable.

El gobierno aplicó un modelo económico orientado a incrementar la demanda interna, a costa de descuidar las exportaciones principalmente las agroproductivas y las textileras. Hasta aquí, observando desde una perspectiva global le ha dado buenos resultados; el PIB se ha triplicado en relación al nivel observado en 2005, llegando hasta $us.34.517 millones en 2014 y el ingreso promedio de cada persona se ha más que triplicado desde el año 2005, pasando de 1.051 a 3.345 dólares. Pero, ¿alguien sabe qué viene después?; mirando con optimismo, vemos que el crecimiento económico puede continuar (aunque más lento), siempre y cuando se hagan algunos ajustes importantes en la política económica; si el entorno externo cambia por la caída de los precios en el mercado internacional, obviamente que la política económica que se venía aplicando hasta ahora ya no dará los mismos resultados a futuro, por lo tanto urge hacer rectificaciones.

Si suben los salarios y se mantienen el doble aguinaldo, simultáneamente se deben crear incentivos al empresariado que es el generador de fuentes de empleo y por consiguiente de los respectivos honorarios; no hacerlo significaría asfixiarlo y por añadidura se desalentaría la producción y después, todo el mundo va aspirar a ser empleado público (para asegurar su estabilidad), incluyendo algunos que hasta ahora todavía son empresarios y, de donde va salir tanta plata para pagar a los nuevos servidores del Estado. Se tiene que liberar totalmente las exportaciones, exportar es generar más ingresos y crear más fuentes de empleo en el campo y la ciudad; finalmente, también debemos promover el desarrollo industrial de productos cuyos precios en el mercado internacional son más sostenibles en el tiempo; a veces para continuar haciendo buena nota es necesario renovar la estrategia.

El Director

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