Planta de Urea inicia la era de industrialización en Bolivia

Formando parte del Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-2020, el presidente Evo Morales inauguró recientemente la Planta de Amoniaco y Urea, erigiéndose como el primer complejo petroquímico realizado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en el país y dando inicio a la era de la industrialización del gas natural en la historia de Bolivia.

El complejo se construyó en el trópico cochabambino, en Bulo Bulo, con el fin de promover los ejes de desarrollo en el país y lograr el crecimiento integral de la nación. Así, Cochabamba se convierte en el primer polo de desarrollo de la industrialización del gas natural, pues emplea alta tecnología que requirió de grandes inversiones para su implementación.

“Hemos dado un salto tecnológico con el inicio de operación de la Planta de Urea y Amoniaco, es un momento histórico (…), seguramente en los próximos años nos vamos a dar cuenta que hemos pasado del 2006, de la nacionalización de nuestros recursos, a la industrialización, en 2017, y lo hemos hecho de la mano de profesionales bolivianos. Sabemos que es un hito importante y obviamente va a servir no solamente para generar valor agregado a nuestros recursos, sino mayores ingresos al país”, destacó Oscar Barriga, presidente de YPFB.

Este primer megaproyecto 100% petroquímico en operación comercial marca el punto de inflexión cualitativa en la historia, Bolivia tendrá un perfil diferente y contribuirá en el proceso de construcción de la soberanía económica, de ser un país exportador de materia prima y de recursos no renovables, pasará a ser una nación productora y exportadora de derivados del gas natural.

La planta, a partir del gas natural, producirá 1200 TMD de amoniaco, materia prima para producir 2100 TMD de urea granulada.

El complejo tendrá un efecto multiplicador en el desarrollo de otras capacidades y potencialidades industriales en cada una de las cadenas de valor de los productos involucrados.

Proceso

A través de un proceso químico en un reactor, el gas natural (metano) se convierte en amoniaco en una primera fase. Ese producto químico tiene diferentes usos industriales, pero se utilizará como materia prima para que en otro reactor sufra procesos químicos y se obtenga la urea como producto final.

  • Amoniaco: toma como base el Proceso de Purificación de Kellogg Brown & Root (KBR), mediante un proceso de reformación de gas natural de baja energía ofrecido y licenciado por esta empresa tecnóloga. El diseño de la Planta de Amoniaco fue definido para producir 1.200 TMD, luego es enviado a la Planta de Urea para su conversión. Las etapas del proceso consisten en: reformación primaria, compresión de aire de proceso y accionado de turbina de gas, reformación secundaria, conversión del intercambio de monóxido de carbono, retiro del dióxido de carbono, metanación, secado, purificación criogénica, compresión de gas de síntesis, síntesis y refrigeración de amoniaco.
  • Urea: se divide en dos secciones mayores: de Síntesis y de Granulación. La Planta toma como base la tecnología de la empresa Toyo Engineering Corporation (TEC), la primera con el proceso ACES21® y la segunda con el Proceso de Granulado con Rociado en Lecho Fluidizado. La estructura está diseñada para producir urea granulada en base al amoniaco y el dióxido de carbono.

Producción

A partir del gas, la Planta producirá amoniaco, el cual será utilizado en su totalidad como materia prima para producir urea granulada, con un consumo de gas natural de 50 millones de pies cúbicos por día (MMPCD) a su máxima capacidad y un caudal de agua de aproximadamente 140 Litros/segundo para la operación continua.

“La planta tiene una capacidad de producción de 2.100 TMD de urea y en este momento el mercado boliviano debe estar requiriendo entre 5.000 a 10.000 toneladas año, es decir que si nos proponemos en cinco días de producción de esta planta, tenemos copada toda la capacidad del mercado boliviano”, dijo Barriga.

Mercados

Para la comercialización y distribución del producto a mercados externos, Barriga informó que se cuenta con un plan de negocios el cual establece un portafolio de clientes y mercados para maximizar los ingresos de YPFB. De los volúmenes producidos de urea, entre el 80 y 90% será destinado al mercado externo, en cambio, entre el 10% y 20% de la producción se destinará al mercado interno.

“Vamos a designar los canales de distribución a través de empresas estatales y vamos a licitar los volúmenes a las privadas, de tal manera que lleguemos a todos los rincones de Bolivia con nuestro producto; para la exportación, por naturaleza, el mercado se encuentra en Mato Grosso, Santa Catarina (Brasil), el norte argentino, Paraguay, el sur peruano y hay la posibilidad de llegar incluso a Uruguay”, agregó el presidente de YPFB.

Asimismo, manifestó que el precio será fijado mediante una fórmula que contemple el promedio de indicadores de precios internacionales, más costos logísticos y de transporte, el cual será ajustado periódicamente de acuerdo a las tendencias del mercado de fertilizantes. La urea será comercializada en bolsas de 50 kg y Big Bags de 1 tonelada métrica para el mercado interno. Para satisfacer el mercado externo, el producto se comercializará a granel principalmente.

Gasoducto

El Gasoducto Planta Amoniaco Urea (GPAU) es el que alimenta con gas natural seco a la planta de fertilizantes, el cual demandó una inversión de $us 12,1 millones y transportará hasta 50 MMPCD de gas natural seco, a una presión que oscila entre 850 a 1000 PSIG (pound per square inch gauge o libra por pulgada cuadrada) para ser empleado en el proceso de producción de amoniaco y urea, o como combustible también.

El gasoducto de 16 kilómetros de longitud y 10 pulgadas de diámetro, pasa por los sindicatos: Palmar A y B, Isla Ichoa, Santa Bárbara, San Severino, Koripunco, Río Blanco, 14 de Septiembre, Cooperativa Ichoa, Nuevo Amanecer Katari, Nuevo Amanecer A y Nuevo Amanecer B. Durante el desarrollo de la obra se efectuó el cruce de tres ríos: Izozog, Ichoa y Blanco. Se minimizó el impacto ambiental, se realizó la revegetación con grama y se reforestó todo el derecho de vía afectado durante la construcción del gasoducto.

Exportación

A fin de optimizar el proceso de transporte de urea a granel, YPFB adquirió 500 contenedores rotativos con tapa extraíble, con una capacidad de transporte de 25 toneladas cada uno, que permitirán acelerar los procesos de cargado y descargado del producto, además de trasbordos ágiles de camión a vagones de tren y viceversa. Se emplearán para exportar hasta los mercados de Brasil y Argentina.

También adquirió 250 vagones de ferrocarril especializados para este mismo servicio de transporte. Los Vagones Planos Ferroviarios fueron fabricados en Santa Cruz y cuentan con un diseño “espina de pescado” para transportar los mencionados contenedores. Tienen una capacidad máxima de carga de 50 toneladas cada uno (aproximadamente 72 toneladas en total), valor máximo permitido para el transporte por vía férrea.

El producto se trasladará en contenedores sobre camiones hasta Montero, mientras el Ministerio de Obras Públicas encara el proyecto de unir Montero con la Planta de Bulo Bulo a través de un ferrocarril, de manera que se tenga acceso a esa vía férrea desde el complejo petroquímico hasta los dos puntos fronterizos en coordinación con la empresa Ferroviaria del Oriente S.A.

Para el mercado interno parcialmente servirá esta vía férrea para alimentar los campos agrícolas de todo el oriente boliviano. Para los valles y el altiplano se recurrirá al transporte terrestre vía camiones.

Impacto

La producción de urea granulada, muy parecida a un grano de soya de 2 a 4 mm de diámetro, se empleará como fertilizante en suelo y proveerá nitrógeno a los cultivos de soja, maíz, arroz, papas, girasol, trigo, caña de azúcar y otros, en beneficio del agricultor boliviano, permitiendo:

  • Agregar valor al gas natural para generar excedentes y promover el desarrollo integral.
  • Recuperar áreas de cultivos agotados para una eficiente habilitación de otros nuevos.
  • Satisfacer la demanda del mercado interno, sustituyendo las importaciones de fertilizantes.
  • Precautelar la seguridad alimenticia en Bolivia.
  • Crear polos de desarrollo petroquímico junto a una transferencia tecnológica.
  • Generar fuentes de trabajo directas e indirectas.
  • Incrementar la capacidad de producción agrícola.
  • Generar ingreso de divisas al Tesoro General del Estado.

Áreas de cultivo

El uso de la urea granulada posibilitará ampliar el área de cultivo de 2,5 a 17 millones de hectáreas. El producto se usará como fertilizante aplicado al suelo, proveyendo nitrógeno para ayudar a mejorar la productividad del sector agrícola en Bolivia, promover el desarrollo de las regiones y contribuir a la seguridad alimentaria.

Además, se obtendrá productos agrícolas de mejor calidad y con mayor rentabilidad asociada, lo que abrirá las puertas a nuevas inversiones en el sector privado industrial y, por ende, se beneficiará al agricultor boliviano. La urea se adapta a diferentes tipos de cultivos y su aplicación en uno puede incrementar hasta un 42% la productividad por hectárea, principalmente en el de cereales.

También facilitará la transferencia de tecnología en el sector rural y el acceso a nuevos conocimientos en busca de un salto en el nivel de desempeño de la agricultura, la agropecuaria y la industria nacional.

Pruebas de producción

Como responsable de la comercialización de la urea en el mercado interno, Barriga señaló que YPFB identificó la necesidad de realizar estudios en diferentes cultivos agrícolas, con el objetivo de determinar las dosis óptimas de aplicación del fertilizante desde el punto de vista técnico y económico para obtener los máximos rendimientos en la producción de los cultivos.

Los estudios de investigación de niveles de urea granulada se realizaron con la finalidad de evaluar la respuesta a la fertilización de los cultivos de mayor consumo del fertilizante y se demostró respuestas muy favorables en la mejora del rendimiento, principalmente en gramíneas.

También se implementó parcelas de promoción en campos de agricultores, utilizando ensayos simples donde los productores pudieron verificar en el lugar, las ventajas y beneficios de la aplicación de fertilizantes. Igualmente, se realizaron actividades de difusión como días de campo y eventos de capacitación en cultivos de maíz, trigo, arroz, sorgo, caña de azúcar y pasturas en los municipios de Yapacaní, Okinawa, Chane, San Julián, Pailón, 4 Cañadas, El Torno y Valle Grande, entre otros.

Los estudios de investigación y promoción se realizaron a través de empresas especializadas, cuyos resultados determinaron que con aplicaciones del fertilizante se mejoró sustancialmente el rendimiento en los cultivos, según los tratamientos con distintos niveles de urea, lo que fue corroborado por productores en varios municipios de Santa Cruz, Beni, Pando, Cochabamba, Potosí, Chuquisaca y Tarija.

Capacitaciones

YPFB organizó talleres de capacitación y días de campo con participación de técnicos de municipios y productores de las zonas donde se encuentran las parcelas de investigación y promoción. En estos espacios, los productores observaron los niveles óptimos de fertilización en cultivos como arroz, trigo, maíz, sorgo, caña de azúcar y pasturas en la región oriental y cultivos como papa, trigo, maíz y hortalizas en la región occidental.

Además, recibieron capacitaciones en el uso y manejo eficiente de la urea en parcelas demostrativas e intercambiaron experiencias con otros productores para la mejora de conocimiento en la aplicación y uso del fertilizante en sus cultivos. Los resultados obtenidos de todos los estudios, permitirán a YPFB, brindar a los agricultores bolivianos el acceso a información técnica para mayor conocimiento y mejores prácticas sobre el manejo de las dosis adecuadas de urea en sus cultivos.

Zonas de estudio

En la campaña agrícola 2016- 2017, YPFB incrementó las zonas de estudio tanto en promoción como en investigación, actualmente se trabaja en este último en los departamentos de Pando, Beni y Santa Cruz, en cultivos de pasturas y arroz.

De igual forma, se ha iniciado el trabajo de promoción en la región occidental con cultivos de papa en Villazón (Potosí) y Tarabuco (Chuquisaca), con caña de azúcar en Bermejo (Tarija) y trigo en Betanzos (Potosí), Zudáñez y Tarabuco (Chuquisaca).

Los productores, al invertir en el fertilizante, pueden ver que genera mayores beneficios al obtener mejores rendimientos en sus cultivos y por tanto más ingresos, por lo que se encuentran a la expectativa para adquirir el fertilizante a tiempo y precio justo.

Beneficios de la planta

La planta no solo beneficiará al país con su capacidad de producción de un fertilizante de alta calidad y uso masivo en la agroindustria, sino que dará un impulso cuantitativo y cualitativo a la industria agrícola y pecuaria, impulsando también el cultivo de nuevas áreas agrícolas.

Según Barriga, un beneficio próximo es que estimule la construcción del corredor bioceánico mediante una vía de ferrocarril que una las redes occidental y oriental en beneficio de Sudamérica. “El progreso logrado no debe concluir con la puesta en marcha de la Planta de Amoniaco y Urea, sino debe ser la primera para la implementación de industrias petroquímicas satélites a la urea, y otras industrias petroquímicas”, finalizó.

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