La planta petroquímica impulsada por YPFB, producirá 2.100 toneladas métricas de urea por día. Los mercados potenciales están en Brasil, Argentina, Paraguay, Perú y Uruguay. El sector agroindustrial y agropecuario serán los más beneficiados.

De acuerdo a la decisión política y estratégica del Estado de promover ejes de desarrollo y con la finalidad de lograr el crecimiento integral en materia económica, se implementa este complejo petroquímico que producirá urea que es derivado del gas natural de petróleo, (fertilizante) que servirá a los productores para mejorar sus cultivos de soya, maíz, arroz, papa, trigo, caña de azúcar.

La Planta de Amoniaco y Urea tiene un avance de 73 % en la parte constructiva, en aprovisionamientos de materiales y equipos 95% y un 88% del global de todas las actividades; se estima que empezará sus operaciones en noviembre de este año. La Planta está en el municipio de Entre Ríos, Bulo Bulo, en la provincia Carrasco de Cochabamba, ocupa una superficie de 240 hectáreas de terreno, de las cuales 50 estarán construidas, con una inversión de 843,9 millones de dólares.

Gonzalo Saavedra, vicepresidente nacional de Operaciones, señaló que esa edificación demandó el uso de 260.000 metros cúbicos de hormigón, para la estructura sólida de la fábrica, donde se procesará el gas, porque resistirá el peso de maquinaria de alta tecnología, convirtiéndose en la más moderna del continente.

Según cálculos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la producción de urea mejorará los niveles de rendimiento y eficiencia de las áreas de cultivo agotadas, se podrá ampliar las áreas de cultivo de 2.9 a 10.5 millones de hectáreas cultivables y potenciará la industria nacional para alcanzar la soberanía alimentaria.

Capacidad de producción y potenciales mercados

La planta producirá 2.100 toneladas métricas diarias de urea y empleará 1.4 millones de metros cúbicos de gas natural, del total de 62 millones de metros cúbicos que Bolivia produce al día. Un millón será para la producción y el saldo proveerá la energía necesaria. Los principales mercados están en Brasil, Argentina, Paraguay, Perú y Uruguay.

Según Saavedra, Brasil es un comprador potencial por las cantidades de urea que importa y se lo visualiza como el principal mercado objetivo; solamente en la región de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul realizan importaciones por más de un millón de toneladas año, y esta demanda se va incrementando, además por ahora no se vislumbran nuevos proyectos para aumentar la producción de este fertilizante, y se tiene conocimiento que la planta de Tres Lagoas ha sido paralizada.

Argentina a pesar de ser un país productor realiza importaciones, por lo que en términos de volumen se considera que es otra opción, Paraguay es uno de los que mejor paga por la urea en la región, si bien los volúmenes no son comparables con Argentina y Brasil, no deja de ser una alternativa y sobre todo por las proyecciones de incrementar su consumo, Uruguay es muy competitivo y atractivo para la urea boliviana y se tiene planificado penetrar ese mercado, Perú que compra urea y lo reexporta a Bolivia, también está mostrando interés en adquirirlo.

Pero el objetivo central apunta al mercado interno, porque somos el país que mayor precio paga por la urea y el que menos fertilizantes consume en toda la región, según Saavedra. “Consumimos 9 kilogramos de fertilizante por hectárea, mientras en Brasil consumen aproximadamente 90 kilogramos por hectárea y aquí hay menor productividad agrícola”, dijo.

Producir urea permitirá ofrecer el producto a un mejor precio para los agricultores que podrán utilizar más, proyectando un incremento en los siguientes años y el efecto será aumentar la producción, lo que significa más alimentos para el pueblo boliviano y mejorar la competitividad para la exportación, aclaró el ejecutivo.

Cuánto se consume

Bolivia en la gestión 2015 realizó una importación de aproximadamente 19 mil toneladas, pero esta cantidad disminuirá porque el producto estará dentro del país, y se buscará promover el uso eficiente y responsable, teniendo la proyección de incrementar hasta 130 mil toneladas en el año 2030.

El Gobierno promete establecer acuerdos con mercados internacionales y nacionales, aunque, por ahora, no tiene nada confirmado. Sin embargo, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) anuncia que sus 60 mil socios se encuentran a la expectativa y esperan precios competitivos con la urea que se importa de otros países.

Lo que más interesa a la CAO es que los agropecuarios tendrán acceso a un producto más barato que lo que importan y lo tendrán disponible, los pequeños agricultores serán los más beneficiados, porque actualmente tienen dificultades en la importación de urea por sus altos costos, sobre todo cuando la cotización de los hidrocarburos a nivel internacional sube. Actualmente, una bolsa de 50 kilos de urea cuesta alrededor de 340 bolivianos.

Objetivos de la Planta de Urea y Amoniaco

  • Agregar valor al gas natural para generar excedentes y promover el desarrollo integral.
  • Satisfacer la demanda del mercado interno de 24.000 toneladas, sustituyendo las importaciones de fertilizantes.
  • Aumentar la producción agrícola para precautelar la seguridad alimentaria.
  • Promover el desarrollo de la agroindustria en la región.
  • Generar fuentes de trabajo e ingreso de divisas para el Tesoro General de la Nación.

Vías de transporte

La distribución de urea y amoniaco en el mercado interno para las exportaciones será por la vía carretera y se complementará con la ferrovía de 148 kilómetros (km) Montero-Bulo Bulo, cuya inversión alcanza los 250 millones dólares. El tren tendrá una capacidad para transportar 25 toneladas a una velocidad de 100 km/hora para carga y 160 km/hora para pasajeros.

El Gobierno considera que esta línea férrea será parte de un emprendimiento mayor que busca conectar por ferrocarril, los océanos Atlántico y Pacífico, como parte de las políticas de integración regional, para abaratar costos de exportación y consolidar a Bolivia como el eje de integración.

El impacto que tendrá el proyecto, permitirá al Estado recuperar la política ferroviaria y la acción en infraestructura de este sector, para desarrollar un sistema de transporte en una primera etapa en la integración ferroviaria oriental con la red andina.

Asimismo el efecto multiplicador en la cadena logística y de transporte a nivel nacional, será beneficioso porque incorpora un tramo ferroviario al desarrollo del país con una solución competitiva y sostenible de largo plazo, no solo para el transporte de la urea y amoniaco de Bulo Bulo, sino porque permitirá unir la cuenca del  Plata con la cuenca del Amazonas, a través de la hidrovía Ichilo-Mamoré. Eso tendrá un gran impacto para ampliar la frontera agrícola en todo el norte integrado y el Chapare cochabambino. En el sector de hidrocarburos, se podría desarrollar también una central logística de transferencia de carburante en el trópico para llegar a los departamentos del Beni y Pando; explicó Saavedra.

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