El dilema cambiario

Luego de algún tiempo, me vuelvo a referir a la coyuntura del tipo de cambio en Bolivia. Sobre el nominal (TCN), ese valor-precio en moneda nacional por cada unidad divisa que, en nuestro caso, como en la mayoría de países, es el dólar. Ha vuelto a ponerse sobre la mesa de análisis la necesidad de abaratarlo. Aunque es obvio que a largo plazo deben generarse otras medidas de competitividad y eficiencias en los agentes económicos para ser sostenible su actividad, a corto plazo es una medida razonablemente utilizada para precautelar e incentivar lo nacional, más aún en escenarios adversos.

Pero primero quiero hacer un abordaje sobre el sistema cambiario que rige en nuestro país. Evidentemente, no corresponde a un esquema de extremo fijo, cuanto menos variable “limpio”, sin intervención por parte del Banco Central. Entonces, diremos que es un híbrido, con características de ambos. Primero porque es un sistema de bandas fijas (entre compraventa para los agentes), dentro de las cuales el mercado puede “entenderse”. Pero ni tan fijas, porque el gobierno lo puede variar en cualquier momento, dado que la arquitectura legal lo permite sin mayor inconveniente. Entonces podemos referirnos a que en la práctica es fijo.

Ahora bien, el dilema es devaluar (podríamos decir depreciar también) o mantenerlo.
En Economía existen las disyuntivas. Medidas que generan tanto ventajas como desventajas para decidir sobre la más racional y cuyos beneficios exceden los costos, aunque lo económicamente adecuado muchas veces no es lo políticamente recomendable.

Para sustentar nuestro análisis, también debemos hablar sobre el tipo de cambio real (TCR). Aquel indicador de competitividad entre países que toma en cuenta los precios de bienes transables con los cuales hacemos intercambios de comercio. Esta medida la publican los Bancos Centrales, puesto que dentro de sus facultades de política monetaria, deben justificar y divulgar su actuar. Sobre el particular, hay que resaltar definitivamente, la mejora en la disponibilidad de información, principalmente en lo cualitativo, en nuestro país. Aunque, falta mucho por recorrer todavía y esperamos que los datos oficiales sean idóneos. En esa línea, es también de destacar que se percibe que el BCB procura preservar cierta independencia y criterio profesional por sobre la presión política, que innegablemente existe en tantos ámbitos.

Viendo la evolución del TCR (gráfico1) notamos claramente la pérdida de competitividad para nuestras exportaciones de la mano de la trayectoria del TCN, con el consecuente incentivo para las importaciones, incluyendo el contrabando.

Aunque, si bien se puede objetar que se requeriría revisar varios aspectos metodológicos, valiéndonos de los datos del Informe de Política Monetaria Julio 15 (IPM –gráfico 2), evidentemente hay desalineamientos en la propia estimación del Tipo de Cambio Real de Equilibrio (TCRE) y aún más: se encontraría por debajo del límite inferior, lo cual justificaría una devaluación. Adicionalmente, los momentos de mayores desalineamientos coinciden con bajos niveles de TCR, como el actual, que no parece ser la excepción.

Otros países no están devaluando recién, lo vienen haciendo desde hace tiempo. No son la excepción nuestros vecinos, principales socios (y, en algunos casos, también competidores) comerciales: Argentina, Brasil, Chile y Perú (gráfico 3).

Y los ejemplos siguen. Grecia, con todos sus problemas de estancamiento económico, debemos decir que si tuviese la alternativa de política monetaria de devaluar, ausente por estar en la zona euro, mejoraría vía exportaciones más competitivas. China lo viene haciendo hace muchos lustros y mal no le ha ido.

En nuestro país, dada la composición de las exportaciones, cerca de 2/3 partes corresponden a commodities en los cuales Bolivia es tomadora de precios, por lo que no tendría demasiado impacto devaluar, por no cumplirse la condición de Marshal-Lerner y de comportamiento Curva J, que refleja la elasticidad del sector externo para que dicha medida surta efectos favorables en balanza comercial. En tal sentido, los principales perdedores de mantener el tipo de cambio hoy son fundamentalmente la industria privada formal. Sin embargo, resulta importante apoyarla con una devaluación por la baja de precios que se prevé nos acompañará buen tiempo y afecta variables que hacen a la dinámica económica.

También es importante considerar el trilema monetario que mencionan Obstfeldt y Taylor (2005): no es posible contar con tipo de cambio fijo, control de capitales y política monetaria autónoma, simultáneamente. Únicamente, en cualquier combinación, solo se pueden escoger dos.

Por otro lado, si bien tiene sentido teórico la preocupación del gobierno sobre la inflación al devaluar, la inflación importada en el escenario internacional actual no es significativa e internamente se puede decir que está controlada (el propio BCB lo afirma en el IPM). Asimismo, las tasas de interés están en niveles históricamente bajos, con poca oferta de instrumentos financieros, en un entorno de alta liquidez, lo cual permite margen de política monetaria.

Otro dato llamativo, actualmente las casas de cambio y mercado paralelo están dispuestas a transar a Bs. 6.93/USD en el mercado paralelo Vs 6.85 que paga la banca, lo cual refleja cierto apetito por la divisa. Corroborando lo anterior, la última Encuesta de Expectativas Económicas-Dic15 que publica el BCB estima un TCN moda y promedio forward 12 meses entre Bs. 7.00 y Bs. 7.05, respectivamente, lo cual asume devaluación por venir.

Finalmente, hoy estaríamos en una tendencia marcadamente a la baja en el stock de reservas internacionales, y es evidente que es posible devaluar en alguna medida. Probablemente, bajo el esquema deslizante que buenos resultados mostró en el pasado, más una acertada campaña comunicacional. El supuesto miedo a expectativas negativas podría mitigarse con el importante colchón de reservas que aún se tiene. Sería peor verse obligado a devaluar cuando no se lo tenga.

Walter Morales Carrasco
Director del Colegio de Economistas de Santa Cruz

Gráfico 1

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Gráfico 1 – Evolución del TCR

Gráfico 2

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Gráfico 2 – Estimación BCB TCRE

Gráfico 3

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Gráfico 3 (% devaluación)

Gráfico 4

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Gráfico 4

Esta entrada tiene un comentario

  1. Muy bien felicidades al colega. Lo q no se dice es q el gobierno se ufana en tener una moneda fuerte q compite con el dolar y ademas tiene un castigo el ITF.
    Lo q significa q se mantiene el tipo de cambio por un falso orgullo. No es politica monetaria racional

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