Las zonas norte, sur y este de Santa Cruz, tienen suelos fértiles para producir una variedad de granos en diferentes temporadas. El CIAT desde su creación liberó más de 30 variedades de semillas en cultivos de trigo, arroz, maíz, algodón y frutales.

Pablo Vaca (54), productor de maíz, trigo y soya de la localidad de Pailón del departamento de Santa Cruz, manifestó que estos granos son importantes para la alimentación y que cada año invierte en la compra de semillas que sean resistentes a los cambios climáticos para obtener mejores rendimientos en sus cultivos.
Señaló que Cuatro Cañadas, San Julián, El Puente, Guarayos, Montero – Okinawa, Minero – Pentagrande, Montero y Yapacaní tienen un gran potencial, para mejorar e incrementar la productividad, pero hace falta asistencia técnica.
El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria Forestal (Iniaf), Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) y la Fundación de Investigación, (Fundacruz), en cada campaña liberan un nuevo híbrido a precios accesibles en pro de los agricultores.
Alejandro Maita, responsable de Producción de Semillas y servicios de Fundacruz, indicó que para Vidas se lanzará dos variedades, la TMG 1180 que tiene un ciclo precoz, buena sanidad foliar y radicular, que se adapta fácilmente a diferentes suelos en verano e invierno, su crecimiento semideterminado permite su recuperación en condiciones adversas.
En verano, del 15 de noviembre al 25 de diciembre, se logra obtener mayor productividad, en cambio en invierno su rendimiento es mejor, pero hay que evitar siembras tempranas principalmente en suelos pesados.
FCZ Impacto RG, es una variedad que se adecúa fácilmente a lugares de expansión, entre sus atributos está el excelente potencial en verano e invierno, su ciclo precoz permite reducir costos y producción, ayudando a que el agricultor planifique su esquema de rotación con otros cultivos.
Solo se la puede sembrar en la zona este, porque sus suelos tienen bastante fertilidad y el rédito es superior a 3,3 toneladas por hectárea, en cambio con la tradicional el promedio normal es de 2 ha. “El objetivo es superar esta cifra con ensayos en nuestras parcelas demostrativas, ubicadas a 40 kilómetros al norte, entre Warnes y Montero”, manifestó Maita.
Por su parte, Bruno Soliz, jefe del Departamento de Producción y Servicio del Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), brazo técnico de la Gobernación de Santa Cruz, afirmó que en el transcurso de la gestión la institución lanzó cuatro variedades de semillas; arroz, soya, maíz y trigo.
Esta última, denominada ‘Motacú CIAT’, es un grano de textura semidura de color rojizo de tamaño mediano y con pliegue de profundidad media, tuvo una aceptación favorable en zonas trigueras, porque es tolerante a enfermedades y es recomendable para lugares húmedos e intermedios.
“Nuestra misión es difundir tecnología agrícola y agropecuaria sostenible en beneficio de los productores, estamos trabajando en la investigación y desarrollo de nuevos cultivos. Cerca del 80% de la siembra en el departamento cruceño son con variedades del CIAT de los cuales el 60% es Motacú”, señaló a tiempo de destacar que Urubó, es otra semilla que tiene un rendimiento entre 2.400 y 2.500 kilos por hectárea.
A su vez, el responsable departamental del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) dependiente del Estado, Rolando Cuéllar, indicó que a principios del año se liberó distintos híbridos; maíz, trigo y arroz denominado Chasqui.
La papa, quinua, cebolla y zanahoria, también son parte de las variedades que lanza la institución estatal en los demás departamentos del país. “Siempre estamos contribuyendo a garantizar la excelencia de las semillas con identidad varietal, certificación, fiscalización y control de calidad”, explicó Cuéllar.

Más rendimiento

El buen manejo de los cultivos, la utilización de agroquímicos adecuados y fertilidad de los suelos, son factores para conseguir un rendimiento favorable en la cosecha. “Hay empresas semilleras que ofertan al mercado nuevos granos, actualmente el agricultor tiene la ventaja de comprar el que crea conveniente para sus tierras y a precios accesibles”, sostuvo Maita.
Una de las características de Fundacruz, es que año tras año presenta distintas variedades, cuenta con más de 21, pero solo están registradas siete, porque con el tiempo perdieron vigencia o fueron remplazadas; sin embargo, la que tiene mayor demanda es el Tornado, su rendimiento pasa las 4 toneladas por hectárea.
“Trabajamos con Tropical Melhoramiento & Genética (TMG), un Centro de Investigación de Brasil, que nos provee variedades y nosotros las adaptamos a las condiciones de los suelos de la región, además antes de lanzar pasa por un proceso determinado y los afiliados a Fundacruz son los primeros en conocer”, manifestó el ingeniero agrónomo.
El responsable de Producción y Servicio de CIAT, sostuvo que desde su creación la institución liberó más 31 variedades en cultivos trigo, arroz, maíz, algodón como también frutales. “El sector tuvo un crecimiento gracias al aporte de las instituciones, universidades y centros que están ayudando al desarrollo e investigación agrícola para transmitir y difundir información”.
A su vez, el ingeniero Cuéllar de Iniaf, aconsejó a los agricultores hacer un manejo apropiado de sus suelos, porque de lo contrario los mismos pueden acabarse o deteriorarse. Santa Cruz, tiene varias fortalezas como la zonificación de sus áreas de cultivo; caña, soya, arroz en el norte, soya trigo, sorgo y girasol en el este y otros sectores que se dedican a la ganadería y lechería.
Cuéllar y Soliz coincidieron en señalar que la rotación de cultivos se debe hacer cada año, si se siembra soya que es una leguminosa, la siguiente campaña con una gramínea, arroz, maíz, sorgo o soya, esta última aporta nitrógeno al suelo.

Ferias agrícolas

Exposoya, Vidas, el Día Nacional del Maíz y Trigo entre otros, son eventos que muestran el dinamismo del sector, a través de la exhibición de las últimas tendencias en maquinaria, implementos agrícolas, equipamiento, repuestos e insumos. “Estas ferias fomentan el desarrollo técnico y científico de la producción agroindustrial de Bolivia”, indicó el agricultor Pablo Vaca.
CIAT en Vidas promocionará dos nuevas variedades una transgénica RG (resistente al glifosato) y una convencional, aún no se tiene los nombres, pero ambas serán presentadas en la Exposoya el 2016.
“Las ferias son puntos de encuentro para los productoresy un espacio para informar qué métodos utilizar en su propio sistema de producción; la institución aprovecha estos acontecimientos para dar a conocer novedades en cuanto a investigación, mostrar las técnicas de cultivos, presentar los servicios en análisis de laboratorio y muestras de suelo y agua”, explicó Soliz.
Al referirse a los agroquímicos, indicó que el CIAT tiene un programa denominado ‘Manejo integrado de cultivo’, ahí se realiza el control de plagas mediante el uso racional y adecuado de químicos, las semillas certificadas, son otro factor primordial a la hora de sembrar, porque ayudan a detectar enfermedades.
Para Cuéllar, es primordial fertilizar los suelos, porque en el transcurso de los años la tierra pierde energía, y hay que proporcionar fuentes nutrientes para que las plantas incrementen su productividad.
Debido al cambio climático la mayoría de los agricultores están recurriendo al riego, el presidente Evo Morales declaró la década del riego 2015 – 2025, y en este tiempo se hará la implementación del sistema en distintas regiones del país.
“Nosotros trabajamos en tres áreas; la certificación de semillas es un servicio que se presta al productor, para que tenga acceso a comprar granos de calidad con buena germinación, en investigación para la generación de nuevos híbridos y la asistencia técnica a través de simposios, talleres, días de campo y parcelas demostrativas”, manifestó Cuéllar.
Pablo Vaca, productor de Pailón, dijo que si se usa de forma racional los fertilizantes sus efectos son favorables para el rendimiento y calidad de la cosecha, además son necesarios porque gracias a éstos se obtiene grandes beneficios para la producción alimenticia, porque sin los fertilizantes se tendría que cultivar millones de hectáreas adicionales a nivel mundial, para poder alimentar a la población en constante crecimiento.

Certificación

Con referencia a la certificación de semillas, Cuéllar, afirmó que el 2014 incrementó el volumen de 80.239 a 90.500 toneladas solo en el departamento oriental. En Bolivia el total de hectáreas que se cultivan es de 3.500.000; cultivos perennes y frutales 4.000 ha; de los restantes 3.100.000 el 54% es sembrado por semillas certificadas. Esos datos muestran que Santa Cruz está mejor, porque de 2.100.000 hectáreas, un 70% están cultivadas con semillas certificadas.
“Constantemente realizamos inspecciones a las casas distribuidoras y vemos que los productos cuenten con una etiqueta del Iniaf, eso significa que pasó, previamente, por una serie de procesos desde la inspección del campo hasta el análisis de laboratorio, porque si se usa semilla certificada hay menos riesgo que esté infectada con algunas plagas”, explicó.
Lanzar una nueva variedad lleva entre 5 a 7 años, pero si se introdujo las semillas de otros países, la norma exige que se haga una validación durante dos campañas agrícolas para observar su rendimiento.

creditoEl crédito es vital para el sector agrícola, porque el capital les sirve para mejorar los niveles de producción. La banca hoy tiene una amplia participación, con facilidades de pagos y tasas de interés preferenciales, para que los agricultores adquieran equipos pesados, agroquímicos y semillas.

Bruno Soliz
Jefe de Producción y Semillas CIAT

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