Ayudando a combatir al Covid-19

A estas alturas de los acontecimientos, ya no se puede predecir cuándo se levantará la cuarentena o si continuará indefinidamente, puesto que inicialmente se había decretado para 14 días, luego para otras dos semanas y así sucesivamente que a la fecha en Bolivia ya lleva cerca de 40 días en tanto que en Perú ya superó esa cifra. Esta incertidumbre, mantiene en vilo a ricos y pobres (más a los segundos), puesto que ninguno de ellos puede hacer una adecuada planificación que le permita, sobreponerse favorablemente de la situación a la que está siendo arrastrado.

Pero eso no es todo, el problema principal radica en que, si bien de alguna manera se está controlando la pandemia, por otro lado, surgen otros males como consecuencia del aislamiento obligatorio; enfermedades que no se les está dando la efectiva atención e importancia, debido a que todos están concentrados en el coronavirus pero que más temprano que tarde pasarán una alta factura. La depresión, el estrés y problemas circulatorios, están invadiendo a las personas producto de su inactividad que a su vez contribuyen a reducir su sistema inmunológico.

Una manera de contrarrestar estos males, sería autorizar la apertura de los parques para que personas que lo necesiten, tengan la libertad de salir a realizar ejercicios, trotar o simplemente tomar sol, obviamente en espacios delimitados y cuidando los protocolos de bioseguridad como es el de guardar la distancia social correspondiente entre otros requerimientos. De esta manera también, estarían reforzando su sistema inmunológico como una forma de luchar contra el coronavirus al lograr una oxigenación más efectiva del corazón y los pulmones.

Harold Dávila Ruiz Director General