Demanda petrolera se encamina a primera contracción desde 2009 por el coronavirus

La demanda petrolera mundial se encamina este año a sufrir su primera contracción en más de una década, ante el estancamiento de la actividad económica por el coronavirus, dijo el lunes la Agencia Internacional de Energía (AIE).

La abrupta revisión bajista en las expectativas de demanda se conoció mientras los precios del crudo LCOc1 perdían más de una cuarta parte de su valor y se acercaban a su mayor desplome diario en 29 años, después de que Arabia Saudita comenzó una guerra de precios en el mercado.

El organismo supervisor dijo que espera que la demanda sea de 99,9 millones de barriles por día (bpd) en 2020, rebajando su previsión anual en casi 1 millón de bpd y vaticinando una contracción de 90.000 bpd, la primera vez que baja la demanda desde 2009.

La AIE, con sede en París, dijo que en el medio plazo, en un escenario en el que los gobiernos no lograran frenar el avance del coronavirus, que ha afectado ya a más de 100.000 personas, el consumo bajaría en hasta 730.000 bpd.

“La crisis del coronavirus está afectando a un amplio rango de mercados energéticos -incluido el carbón, el gas y las renovables-, pero su impacto en los mercados petroleros es particularmente severo porque está impidiendo que la gente y los bienes se muevan”, dijo el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, en un comunicado.

No obstante, tras el impacto en la demanda de 2020, la AIE espera que el consumo de crudo rebote con fuerza y suba en 2,1 millones de bpd en 2021.

Después de esto, el crecimiento se desacelerará y subirá en solo 800.000 bpd para 2025 por la desaceleración en el avance de la demanda de combustible para el transporte por la implantación de políticas gubernamentales para mejorar la eficiencia de los vehículos y reducir las emisiones de gases invernadero.

“La crisis del coronavirus se está sumando a las incertidumbres que enfrenta la industria petrolera mundial mientras contempla nuevas inversiones y estrategias de negocio”, afirmó Birol.

Asimismo, dijo que “jugar a la ruleta rusa en los mercados petroleros podría tener graves consecuencias”, agregando que precios del crudo por debajo de los 25 dólares el barril frenarían nuevos desarrollos en la industria del esquisto estadounidense.

Agencia Reuters