La cultura de la institucionalidad

Afirmar que el gobierno actual es igualmente corrupto que el anterior es una falacia, como que también creer que solamente en la administración del MAS hubo corrupción es pecar de ingenuos; corrupción hubo todos los tiempos y en diferentes lugares, unos más descarados que otros. El ser humano evoluciona e involuciona; avanzamos con la ciencia y tecnología, pero retrocedemos en el campo de la ética, perdemos principios morales y espirituales; valores que se deben cultivar en casa primeramente y luego deberían reafirmarse en los centros de formación académica y los círculos sociales que frecuentamos.

Una manera de recuperar y enmarcarnos en los principios y valores, es reconquistando la institucionalidad que se ha ido destruyendo como consecuencia del copamiento de todos los poderes durante la gestión del MAS. Es una negativa y pesada herencia que recibió la administración de la presidente Añez, que no le será fácil resolverlo y tampoco lo logrará sola, se requiere del concurso consciente de todos los ciudadanos de buena fe. La institucionalidad es un concepto que engloba todos los principios, valores, ideas, creencias y representaciones de la sociedad que regulan el comportamiento de los miembros de una organización, sea pública o privada.

En uno de nuestros reportajes de la presente edición, publicamos un resumen del Foro Económico organizado por la Cainco, donde se menciona que la institucionalidad, la estabilidad y la productividad, son los principales factores de desarrollo económico social de todo país y que ninguno funciona independientemente. Indudablemente que la institucionalidad, es la base para todo ordenamiento jurídico, político, económico y social; sin ella, no hay desarrollo, paz ni armonía; así es que, es obligación de todos quienes habitamos este grandioso país, aportar lo mejor de nuestro conocimiento y acciones para recuperarla.

(Contacto Económico – Marzo 2020)

Harold Dávila Ruiz
Director General