Biotecnología sí, pero acompañada de la bioseguridad

Cuando se pide al gobierno que autorice a los agricultores la aplicación de la biotecnología, más que su autorización, lo que se le está solicitando es la legalización del uso de esta importante herramienta para incrementar la producción, puesto que, con los adelantos tecnológicos en transporte y comunicación, cualquier productor hoy en día puede conseguir de manera ilegal (contrabando) las semillas transgénicas, cuyo manejo sin la orientación adecuada le traerá consecuencias negativas. No todos los terrenos son aptos para recibir semillas transgénicas, por los diferentes microclimas y pisos altitudinales que posee nuestro territorio.

En su desesperación por mejorar su producción, con la intención de contrarrestar las pérdidas que le ocasionan los efectos climáticos, así como la diferencia de tipo cambiario de los países vecinos, que juega en contra de la competitividad de los productos nacionales; sumados a una inentendible negativa del gobierno nacional de liberar las exportaciones, el agricultor se ve inducido a buscar soluciones propias, que en el mayor de los casos, lejos de alcanzar su objetivo, lo llevan a cometer errores involuntarios, con el consecuente perjuicio de su economía.

En la presente edición regalamos a nuestros lectores, un interesante reportaje sobre los usos y costumbres de la biotecnología en Bolivia, con entrevistas a especialistas en el tema, quienes aconsejan sobre la importancia de acceder a ella, pero sobre una base científica estudiada y acompañada de la bioseguridad; vale decir, la investigación y evaluación, factores cuya conducción y control debe ser direccionada por el Estado a través de organismos técnicos competentes asignados para el caso. La producción de alimentos se la puede incrementar, sin necesidad de ampliar áreas de deforestación, simplemente aplicando de manera adecuada el uso de la biotecnología, eso sí, acompañada de la bioseguridad.

(Contacto Económico – Mayo 2019)

Harold Dávila Ruiz
Director General