Legislación laboral, versus desarrollo de talentos

¿Cómo es que los países asiáticos en las dos últimas décadas alcanzaron un alto crecimiento económico y tecnológico? La respuesta es simple: orientaron sus políticas económicas y educativas hacia la búsqueda y desarrollo de talentos, diversificaron su economía, y en cuanto a su legislación laboral, aplicaron normativas dirigidas a incentivar el trabajo creativo, productivo y colaborativo.

En efecto, la historia nos demuestra que las economías extractivistas en determinado momento tienden a colapsar (Venezuela, por citar un ejemplo), ya sea por los consecutivos períodos de caída de los precios internacionales que suceden cada cierto tiempo, o por el exceso de dádivas que el gobierno suele otorgar, por la naturaleza misma del sistema, a diversos sectores de la población, convirtiendo a gran parte de ellos en receptores económicos pasivos, que ocasionan una erogación monetaria sin retorno.

Diversificar la economía en cuanto sea posible, es sumamente necesario; a tiempo de aplicar normativas laborales que tiendan a cultivar el espíritu laborioso e innovador del trabajador, en lugar de promover el acomodo y conformismo improductivo. A cambio de decretar aumentos generales, se debería diseñar estrategias sectoriales que incluyan bonos por productividad y por mejoras de calidad.

En el aspecto laboral, ser justo y equitativo significa pagar al trabajador en función de su aporte al crecimiento de la empresa, o a la consolidación de la institución si fuera el caso. Cada quien debe recibir según su esfuerzo y dedicación. El trabajador latinoamericano tiene buena mística laboral, en especial el boliviano. Se debe cuidar que los intereses político sectoriales y las leyes mal estructuradas no lo desvirtúen.

(Contacto Económico – Abril 2019)

Harold Dávila Ruiz
Director General