Creando alianzas público – privadas por el agua y el bosque en la cuenca del Río Piraí

Las cuencas hidrográficas de Río Grande y Rio Piraí, de 57.000 kilómetros cuadrados (km2), son las más importantes de Bolivia, suministrando agua potable a 2 millones de habitantes en Santa Cruz de la Sierra y agua de riego para la producción agrícola en todo el departamento. En los últimos años, las inundaciones catastróficas durante la estación húmeda han diezmado la producción agrícola, causando 400 millones de dólares (MMdd) en daños desde 1992. Las sequías de la estación seca también se han vuelto más severas, afectando a 380.000 hectáreas (ha) de cultivos en el 2016, con un costo de 122 MMdd.

La deforestación en la región de altitud media de Bolivia ha contribuido a estas cuestiones y se encuentra en aumento. Los bosques proporcionan beneficios económicos a los propietarios de tierras, que tienen pocas alternativas económicas a la deforestación de sus tierras, la siembra de cultivos y la extracción de madera. Estas prácticas benefician a los productores de cuenca arriba, pero afectan aún más la calidad y la cantidad del recurso hídrico.

Con el objetivo de revertir ese ciclo vicioso, la Fundación Natura Bolivia viene trabajando desde hace 17 años en Bolivia con su misión de “Conservar ecosistemas críticos para la provisión de agua”, apoyando a comunidades en la protección de sus fuentes de agua a través de la conservación de sus bosques. Esto lo logra mediante implementación del esquema de trabajo ARA (Acuerdos Recíprocos por Agua), mecanismo de conservación del bosque y sus funciones ecológicas, a la vez que se otorgan incentivos de desarrollo sostenible en beneficio de familias locales asentadas en áreas críticas para la protección de cabeceras de cuenca. En este contexto, el “agua y bosque” se convierte en un elemento articulador entre conservación y desarrollo.

Los ARA se basan en dos pilares:

  • Proteger los bosques de cuenca alta ayudará a mantener la provisión de agua en cantidad y calidad.
  • Promover que los usuarios del agua de cuenca baja contribuyan a la conservación de los bosques asociados a las fuentes de agua.

A través de los ARA, se fortalecen las capacidades institucionales y se crea el marco necesario para la implementación de este esquema de trabajo, mostrando a las autoridades locales y usuarios de agua que la protección de cuencas es una tarea de todos los que comparten una misma cuenca y fuentes de agua de interés común.

Con información de Fundación Natura Bolivia