Rol y responsabilidad de las universidades en un gran cambio (Parte II)

7

El cambio debe ser propiciado desde la Universidad”, proponiendo desde su seno el desafío hacia un gran cambio, formulando modificaciones estructurales en la normativa que regula los planes y programas, incluyendo los niveles primario, secundario y superior; con una Gran Reforma Educacional.

Algunas consideraciones a tener en cuenta en una reforma:

a) Mejoramiento de la calidad de los docentes.

b) Revalorización de la carrera docente.

c) Planes y programas de instrucción con cátedras dirigidas a la Educación.

d) Contenidos curriculares que respondan a las verdaderas necesidades de la sociedad.

a) Mejoramiento de la calidad de los Docentes

Preparación de docentes en el grado de Licenciados; que deben estar formados con los contenidos generales de nuestra definición de “Educación de Calidad”, y sobre esta base, estructurar la preparación de los mismos profesores en sus diferentes especialidades. Planeando de modo integral una malla curricular, y exigencias acordes con la excelencia que queremos.

b)   Revalorización de la Carrera Docente

Por otra parte, cuando de exigir excelencia se trata, a todas luces la condición “sine – quanon”, será la calidad de los postulantes a la docencia.   Por lo que tendrá que considerarse un exigente proceso de selección, otorgando prioridad a aquellos alumnos con promedio de enseñanza media o secundaria, superior al 85% sobre 100 o equivalente, asegurando de este modo que quienes acceden a la carrera docente, tengan la capacidad para una exigente malla curricular y la vocación, obligatoria para este propósito.

Pero esta exigencia debe ser compensada con un piso mínimo de remuneraciones, semejante a cualquier universitario con 5 años, 10 semestres o más de estudio,  sumado a otras garantías, como por ejemplo subsidios de viviendas de primera calidad, pos grados y perfeccionamientos continuos,  etc.; como incentivos para atraer a los mejores alumnos, quienes normalmente terminan en carreras como medicina, ingeniería o leyes ; entregándoles de este modo  garantía de  status y dignidad a  su vida profesional,  una connotación acorde a su alta investidura y función en la sociedad.

“Todo cambio en la sociedad, comienza con un cambio en el individuo” Lucat

c)    Complementación de Planes y Programas con Cátedras para la Educación

De esta forma la diezmada Educación, puede ser restaurada con docentes altamente capacitados, conjuntamente con planes y programas de contenidos valóricos tradicionales y culturales, donde  en sus mallas deberían  considerarse  cátedras tales como:   Ética Clásica –  Educación Cívica –  Religiones Comparadas –   Psicología  –  Filosofía Clásica  –  Introducción a la investigación filosófica – Diversidad Cultural Universal  –   Introducción a la Ciencia Política  –   Historia  del  Arte  –  Ecología – Reciclaje y Medio Ambiente  –  Educación para el Hogar  –  Aplicación de Energías Limpias,   entre otras.   Además del desarrollo de talleres, donde los educandos adquieran algunas habilidades en el trabajo con: maderas, estructuras metálicas, electricidad, soldadura, construcción, horticultura doméstica, etc.

d) Contenidos curriculares que respondan a las verdaderas necesidades de la sociedad.

Todo diseño curricular debe responder a la pregunta esencial “¿qué necesitan aprender los estudiantes para mejorar la calidad de vida de la comunidad? Cada asignatura de cada carrera debe plantearse y responder a esta pregunta. Si la sociedad está como está, la responsabilidad cae directamente sobre la Universidad. Los datos estadísticos (PENUD p.e.) nos lo dicen.

Educación para la Globalización

La Globalización comienza en el hombre. Comienza con la expansión de su conciencia; sus conocimientos; el ejercicio de la Ética, los Valores y la Moral; el cuidado del capital humano y natural; y las herramientas para alcanzar este estado, están en la educación. La instrucción nos entrega las herramientas para ser profesionales; más la educación nos entrega la ética, los valores y la moral, para ser humanos integrales y responsables.

Por supuesto este proceso incluye a todos nuestros futuros profesionales, más allá de las primeras Licenciaturas. Estudiantes que deben tener integradas en sus mallas, créditos de carácter obligatorio y pre requisito de titulación; como herramientas éticas de aplicación moral, en sus distintas especialidades.

Así, en una primera etapa, es necesario integrar en sus currículos, cátedras como:

Ética Clásica –  Religiones Comparadas –  Sicología aplicada  –  Historia  Universal  –  Introducción a la Ciencia Política  –  Ecología y Medio Ambiente  –  Reciclajes y Contaminantes  – Normas de Estandarización  –  ISO 26.000  –  Energías Limpias y su aplicación  –  Tecnología e Innovación -Sicología Laboral – Normas Humanas y Laborales –  entre otras, todas adaptadas a sus especialidades ;  como un modo, de ir estableciendo las bases, en la formación de  “profesionales social y naturalmente responsables”.

Normativas para la Responsabilidad Social

Como es lógico inferir, hoy no podemos moralmente, exigir aquello que no hemos entregado con una “educación deficitaria” y una “instrucción profesional incompleta”. Urge que la normativa legal contemple en la formación de los futuros profesionales, herramientas éticas, sociales y ambientales, pues sólo de este modo, podrá catalogarse su NO aplicación como una “falta a la Ética Profesional”.  Hoy la normativa vigente, nebulosamente toca estos aspectos, apuntando más bien a aspectos técnicos cuando no económicos, como parámetros de evaluación de la actividad profesional, realizando a veces (después de pasar por un bosque de investigaciones y sumarios), algún llamado de atención a un cirujano que no sabe intervenir quirúrgicamente o a un ingeniero que no sabe calcular, más allá de imponderables y excepciones. Pero los aspectos que tienen que ver con la ética en las correctas relaciones humanas y la responsabilidad moral en el tratamiento del medio ambiente y la naturaleza, cuando por ahí se citan eventual y tibiamente, es todo un acontecimiento.  Desafortunadamente o mejor dicho irresponsablemente, todos los sistemas están concebidos de esta manera, de forma tal, que quien puede cometer un error u omitir o no cumplir con su responsabilidad; simplemente no pasa nada.  Ahora cuando el error es grave entonces es “falla del sistema”.  Pero esto no es así, la falla no es del sistema, pues el “sistema” no es un ente; la falla es del hombre que conforma estos sistemas, más allá de los imponderables, pues es éste quien falló en su responsabilidad, en sus valores, en su Ética, en resumen, en su Educación.

Corresponde entonces, que sea la “universidad” la que proponga, a través de sus Facultades de Derecho, este necesario complemento a las Leyes, incluyendo las reformas necesarias en las distintas constituciones. Considerando en esta revolución, la recuperación y complementación que hoy requiere la educación y la Responsabilidad Social y Ambiental de los futuros educandos y profesionales. 

También es necesario incluir dentro de la normativa, las exigencias que deben considerar los perfiles profesionales, de todo postulante a un cargo público, a lo menos. Funcionarios los cuales, debieran tener en sus currículums, obligatoriamente, una cierta cantidad de Diplomados o Pos Grados que tengan relación con la Ética, Estandarización y Responsabilidad Social.

Los Post Grados y Diplomados de hoy

En este mismo orden y empeño por una reorganización y recuperación Humana y Social, se genera la necesidad de preparar los contenidos y herramientas que entreguen los aspectos éticos, valóricos y de responsabilidad social y ambiental. 

En una primera etapa, hemos de generar diplomados en áreas específicas. Como también, maestrías en Responsabilidad Social y Ambiental, dirigidas a los que ya son profesionales; considerando siempre en ambas especializaciones, la Ética como eje fundamental, incluyendo la especialización en las cátedras antes especificadas.

En Resumen:

Si nos planteamos una propuesta de futuro, que vincule universidad-entorno y la promoción del posgrado, es fundamental, no sólo considerar las estrategias de extensión y promoción o el análisis de las necesidades del mercado y nuestras oportunidades económicas, sino, hacer una introspección de la calidad y el aporte real que haremos a este entorno. Pues, el resultado del futuro de los pueblos, no son sus gobernantes, sino sus intelectuales éticos, que cuando no asumen su rol, dejan el espacio para los más bajos instintos.

Hoy, es necesario volver a la Academia, a lo más profundo del ser “Universitas”, como Escuela de concepción del Hombre Superior. Como centro de evolución de la sociedad.  Como el “Alma Mater” o Alma Madre de la Humanidad.  Allí donde se daba cita la Sabiduría, la Ética, La Moral y el Conocimiento, para fundir la Ciencia, la “Gran Ciencia” en una sola. Hoy Debemos preguntarnos a qué distancia estamos de este punto primordial

El esfuerzo consiste en asumir la dignidad de lo que representamos y en lo práctico, estudiar, estructurar e impulsar iniciativas legislativas y constitucionales viables y precisas para un gran cambio en el corto plazo. 

Paralelamente, debemos preparar los contenidos que sirvan de marco referencial a la enseñanza primaria, secundaria y superior en el mediano plazo.  Conjuntamente con un reimpulso de la carrera docente y la formación de profesionales socialmente responsables en el mediano y largo plazo.

Hoy, ante la inmensidad del conocimiento reflejo de la Ciencia, ante el mundo de las comunicaciones. Ante la evidencia, que hoy no puede haber temas ajenos a la “Universidad”. Ante las pruebas de que como humanidad tenemos cientos de miles de años y ante la paradoja, de tener todas las herramientas del saber y en contraste una sociedad descompuesta; no podemos en conciencia, seguir siendo parte o más de lo mismo. Tenemos la responsabilidad de volver a ser el centro de la Ética, el Pensamiento y el Desarrollo Sustentable.

Finalmente, es de justicia reconocer que todo lo aquí expresado no es nada nuevo y sólo tiene el propósito de exponer un recordatorio, pues, la “Universidad” en alguna parte guarda estos nobles objetivos y sólo tiene que volver reeditarlos. Tengo la certeza de que al menos, podremos lograr el ejercicio de dos virtudes: Sensibilidad y reciprocidad humana –  Sensibilidad y reciprocidad Natural; que en simples palabras quieren decir: tratar a los demás, como queremos que nos traten, y tratar a la naturaleza, como queremos que ella nos trate.  Espero, seamos capaces de enfrentar el desafío como responsables de la creación de una nueva cultura de paz. (Parte II)

Mgs. Jorge S. Estenssoro Moreno
Director del Colegio de Economistas SCZ, Docente de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra- UPSA.