Dueña de incomparables propiedades en su composición, la quinua es el producto alimenticio más importante del mundo, y en lo industrial se proyecta como un elemento con muchas opciones. Llamada “grano de oro” por su versatilidad en la cocina, es el único producto vegetal que contiene todos los aminoácidos esenciales, oligoelementos y vitaminas para la alimentación humana, además, su contenido de proteínas hace que sea comparada con la leche.

Fuente: MDRyT (OAP) INE

En la industria alimenticia y en el consumo tradicional la Chenopodium quinoa (nombre científico) ocupa importantes puestos debido a su calidad en fibra; a su carencia de gluten, lo que la hace ideal en la dieta de personas celíacas; y al bajo índice glucémico, que es perfecto para enfermos de diabetes. Además, su consumo periódico ayuda a mantener los niveles adecuados de colesterol en la sangre y el peso corporal apropiado. Por ello, ha superado en las últimas décadas los atributos nutricional y funcional de los cereales tradicionales, como maíz, arroz, trigo y avena.

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Aunque es consumida como cereal por sus características, no pertenece a este grupo, por ello es clasificada como “pseudocereal” y ha sido cultivada por más de 5.000 años, desde que fue domesticada por las culturas de los Andes; de este modo fue parte inseparable de la dieta de las civilizaciones Tiwanacu e Inca. En la actualidad, los principales territorios productores de quinua son Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Estados Unidos, pero el cultivo se ha extendido bastante por Europa y Asia. En la región andina se encuentra desde el norte argentino y el centro de Chile, hasta la zona de Pasto en Colombia.

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Un dato de FAOSTAT (la base de datos estadísticos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) indica que en el periodo 1992-2010, el área cosechada y la producción total de quinua en los principales países productores –Bolivia, Perú y Ecuador– han duplicado y triplicado cifras. La misma FAO informa que en 2013, solamente 13 países sembraban el vegetal, pero hasta 2017, son 70 las naciones en el mundo que tienen presencia del cultivo. No obstante, alrededor del 80% de la producción corresponde a Perú y Bolivia, y se calcula que el resto está distribuido entre Estados Unidos, Ecuador, Argentina y Canadá.

En las últimas gestiones se mantuvo la tendencia de crecimiento de la quinua en los mercados internacionales –principalmente en los tradicionales de Norteamérica, Europa y países del Medio Oriente, además del ingreso a China

Hasta 2013, Bolivia era el principal productor de quinua en el mundo. Ese año exportó 34.746 toneladas (t), mientras que Perú puso en el mercado internacional 18.674 t. Sin embargo, en la gestión siguiente todo cambió, pues el país vecino superó al grano boliviano y la tendencia ha continuado hasta 2018. En 2014, Perú remitió 36.424 t., entre tanto, Bolivia solo alcanzó a 29.784. Las ventas al exterior en 2017 fueron de 32.660 t. desde Bolivia y de alrededor de 48.000 t. de producción peruana. El dato final de este comercio en 2018 todavía está pendiente. Los factores que se maneja para interpretar esta pérdida del predominio, son la producción artesanal en Bolivia y el contrabando de Quinua Real hacia territorio peruano.

En una entrevista desde Alemania para Contacto Económico, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Quinua, Nelson Pérez, afirmó que para los agricultores nacionales es difícil producir en el Altiplano debido a la geografía, pues se depende mucho del clima, además que, aunque “se mecanizó el barbecho y la siembra”, gran parte del trabajo es manual y artesanal por falta de maquinaria.

La Quinua Real

Pérez apuntó que en Perú se logra hasta dos cosechas anuales, pero que, pese a las complicaciones del trabajo, en la región intersalar de Uyuni en Bolivia, “producimos una quinua muy diferente al resto, la Quinua Real del Altiplano Sur, que nunca se va a encontrar en otra parte”. Precisamente, esta es la variedad más demandada en el mundo, entre otras 17, porque está adaptada perfectamente a las características extremas de esta zona altiplánica y crece únicamente en esos suelos salinos a gran altitud, entre 3.700 y 4.200 metros sobre el nivel del mar, en un clima frío y seco con apenas 200 a 400 mm. de lluvia anual.

“Estamos trabajando en ese aspecto de promocionar la Quinua Real del Altiplano Sur a nivel mundial para que tengamos un plus más en el mercado internacional y en otros sectores”, aseveró el presidente de Anapqui. Actualmente no está reconocida en la Unión Europea (UE) la denominación de origen de la Quinua Real, “queremos que cuando se tenga un reconocimiento legal, la quinua se diferencie como Quinua Real del Altiplano Sur de Bolivia. Pensamos mejorar así en algún momento el precio por la diferencia, porque la Quinua Real es única y la mejor, la que tiene un valor nutricional mayor al resto”, acotó.

Europa y Estados Unidos son los mercados más grandes, pero con la nueva demanda de Asia y debido al convenio que el gobierno firmó con China, hay mucha expectativa en ese espacio que es muy grande.

En cuanto al comercio, Nelson Pérez explicó que con el Año Internacional de la Quinua, declarado en 2013 mediante la resolución N° 15/2011 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se expandió mucho la producción quinuera en la región, además con el incentivo de la oferta y la demanda. Por lo tanto muchos países, como Perú y Ecuador, crecieron en su producción, pero en estos últimos tiempos el mercado boliviano ha sido muy importante en el aspecto del precio.

En el ámbito industrial

La FAO, en su página web, reivindica a nivel mundial las facultades de la quinua para la industria en varios campos, por ejemplo, aparte de la alimentación humana, el tallo, las hojas y el grano tienen otros usos. La planta entera es utilizada como forraje verde y los residuos de su cosecha para la alimentación animal. También tiene propiedades medicinales que son aprovechadas de manera tradicional y en tiempos más recientes en la farmacéutica. “Las hojas, tallos y granos de la quinua tienen propiedades cicatrizantes, desinflamantes, analgésicas contra el dolor de muelas y desinfectantes de las vías urinarias. Se han utilizado también para soldar fracturas de huesos, en hemorragias internas y como repelente de insectos”, dice el sitio fao.org.

Por otra parte, muchas investigaciones han comprobado otros usos en la industria farmacéutica, además de la química y la cosmética. Por ejemplo, el almidón de quinua tiene posibilidades en la producción de aerosoles, pastas, papel autocopiativo, postres, excipientes en la industria plástica, talcos y polvos anti-offset, entre otros muchos usos. Otro de sus componentes, las saponinas –que son extraídas del pericarpio de la quinua amarga– son utilizables en la fabricación de detergentes, pastas de dientes, champúes o jabones. En la esfera medicinal, las saponinas facilitan la absorción de medicamentos particulares, tienen propiedades como antibiótico, son capaces de controlar los hongos y sirven de insecticida natural sin efectos adversos en el control de plagas. “El uso de la saponina de la quinua como bioinsecticida fue probado con éxito en Bolivia”, puntualiza la FAO.

El ámbito actual

Los productores ancestrales tienen su propia técnica. En la explicación de ANAPQUI, en las mismas parcelas se escoge y selecciona las mejores semillas, “no se necesita hacer cambios genéticos ni nada por el estilo, ellos mismos, por usos y costumbres, seleccionan las panojas más grandes y cada dos o tres años hacen la rotación de las semillas”, puntualizó Pérez.

En referencia al comercio internacional, Europa y Estados Unidos son los mercados más grandes, pero con la nueva demanda de Asia y debido al convenio que el gobierno firmó con China, hay mucha expectativa en ese espacio que es muy grande. “Pero siempre domina la oferta y la demanda; para nosotros el mercado europeo es el más importante. Creo que (allí) se mantendrá estable el precio por el momento, porque en estos últimos meses subió mucho la quinua, pero tampoco fue sustentado en los mercados chinos el tema del precio”, concluyó el presidente de Anapqui.

Al respecto, Édgar Soliz, director ejecutivo del Centro Internacional de la Quinua (CIQ), institución descentralizada del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT), calificó de positiva a la gestión 2018 por la apertura de los mercados de China y México. Así, el año pasado se envió al territorio chino las primeras 40 t., cantidad que en enero de 2019 alcanzó a 200 t. Por otra parte, el mercado nacional fue muy importante porque hubo mayor consumo per capita desde 2017, con 2,31 kilogramos, mientras que hace 8 o 10 años no se pasaba de un kilogramo.

A tiempo de apuntar que en las últimas gestiones anuales se mantuvo la tendencia de crecimiento de la quinua en los mercados internacionales –principalmente en los tradicionales de Norteamérica, Europa y países del Medio Oriente, además del ingreso a China–, Soliz Morales afirmó que “a nivel del país, creció de la misma manera. Por ejemplo, el 2018 la producción llegó 70.763 t.; el 2017 a 66.000 y el 2016 a 65.000 t. También hubo crecimiento en producción y ampliación de superficie de cultivos y en la mejora en rendimiento de kilogramos por hectárea (k/ha). Así, en 2016 se alcanzaba a 551 k/ha, y en 2018 se llegó a 634 k/ha”.

Contacto Económico